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domingo, 27 de diciembre de 2009

Investigadora mexicana busca el origen de la Navidad

De acuerdo con la Agencia noticiosa NOTIMEX una historiadora mexicana, Elsa Malvida, se propuso averiguar el origen de los festejos del nacimiento de Jesucristo el 25 de diciembre, así como de las celebraciones de la Navidad en México. Aunque tiene algunas imprecisiones, es interesante observar lo que encontró:
La especialista adscrita a la Dirección de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) explicó que el calendario gregoriano, que actualmente rige, fue impuesto en 1582 por el Papa Gregorio XIII. Este calendario sustituyó la cuenta juliana, establecida por Julio César, y dató el nacimiento simbólico de Cristo en el año 1. Pero 'la conmemoración de la Navidad se instauró después del Concilio de Nicea, en 325 d.C., y fue necesario determinar el nacimiento de Jesús.

Así, explicó, 'tomando el evangelio de Lucas, declararon que si Cristo murió alrededor de los 30 años, un 6 de abril, y regresando los nueve meses de gestación, debió venir al mundo entre el 6 y el 8 de enero', comentó. (1)
Refirió que Jesucristo comparte muchas características con los dioses solares de las distintas culturas del mundo, como Buda y Shiva en la India; Osiris y Orus en Egipto, o Mytra en Irán, por mencionar algunos: todos nacieron en el solsticio de invierno. Dijo que esta 'competencia' obligó a los teólogos a datar el nacimiento de Jesús en el solsticio de invierno, es decir, el 25 de diciembre; encima de distintas fiestas paganas.

Fue en el año 386 que la iglesia romana conmemoró oficialmente el 25 de diciembre como el día del nacimiento de Jesucristo, pero fue hasta el siglo IV que el Papa Julio I generalizó esa fecha, bajo el mandato de los emperadores Teodosio y Valentino, anotó.
En México, continuó Malvido, después de la Conquista, en 1521, la evangelización impuso distintas celebraciones católicas, entre ellas la Navidad, que ya tenía siglos de conmemorarse en Europa. Es así que los mexicanos cumplen las fiestas que el calendario litúrgico proporciona, como el día de la Candelaria y la Semana Santa, entre otras celebraciones religiosas, recordó. 'La religión católica permeó todos nuestros actos durante la época colonial, hoy algunas fiestas trastocadas sobreviven obligándonos a su recuerdo y rescate para recrearlas. 'Son nuestras en la medida en que las celebramos con todas sus modificaciones, porque las tradiciones se transforman, de algunas no sabemos el origen pero las creemos ancestrales y muy nuestras', anotó.

La investigación de la historiadora Malvido sobre la Navidad, forma parte del artículo 'Navidad, posadas y otras celebraciones de fin de año', publicado en la revista 'Diario de campo', editada por el INAH.
Nota:
(1) Lo que el evangelio de Lucas informa es que Jesús era como de treinta años al momento de ser bautizado, no de su muerte (Lucas 3:21-23). En armonía con la profecía de Daniel 9:25-27, el Mesías se presentó en el momento justo: 29 EC, y Lucas añade que 'había mucha expectativa' (Lucas 3:15) entre el pueblo por este tema. Es notable que en la última semana, las septuagésima, de la profecía de Daniel, el Mesías será cortado (o muerto) a la mitad de la semana. Si sumamos 3 años y medio a los 30 años (o casi) que Jesús tenía cuando fue ungido por Jehová como el Mesías prometido, entonces murió a los 33 años y medio. Si descontamos, 6 meses a la fecha dada por la historiadora, es decir el 6 de abil del año 33 EC, entonces Jesús debió nacer alrededor del 6 de octubre, aunque no es posible dar una fecha exacta por que Jesús ya había pasado los 30 años al iniciar su ministerio como Mesías. Por eso es imposible fijar una fecha exacta, aunque debe fluctuar entre las últimas semanas de septiembre y las primeras de octubre, pero nunca finales de diciembre. Esto es patente, porque en la Biblia no se ordenó celebrar el cumpleaños, y no existe ningún registro bíblico de que Jesús, su familia ni sus discípulos fieles haya alguna vez celebrado su nascimiento. En la Biblia sólo se mencionan dos cumpleaños (del Faraón egipcio y de Herodes el Grande) , ambos celebrados por paganos y en los que hubo al menos una muerte implicada en cada caso (Génesis 39:20; Mateo 14:6-11). Nunca se mencionan los cumpleaños de los reyes, profetas u otros personajes fieles del pueblo de Dios. Salomón incluso escribió que "Mejor es el día que uno muere que el día que uno nace" (Eclesisastés 7:1). Por eso, Jesús ordenó conmemorar su muerte, no su nascimiento (Lucas 22:19; 1 Corintios 11.23-26). Es una invención humana que forma parte de las tradiciones de los hombres, no de la voluntad del Padre (1 Juan 2.17), que sólo busca y acepta la adoración de los que lo hacen 'con espíritu y con verdad' (Juan 4:22-24) y otorga su espíritu santo a los que le obedecen como gobernante (Hechos 5:32).