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sábado, 5 de mayo de 2012

"El 'Decameron' de la supervivencia", novela de José Carlos Somoza

José Carlos Somoza (La Habana, 1959) reconoce que para parir su última novela ha necesitado escribir antes otras 11. No lo dice como cumbre literaria ni como ocaso de una trayectoria tardía. "Tetrammeron es un nombre que llevaba conmigo mucho tiempo. Antes incluso que mi carrera de escritor". "De alguna manera me traía a la memoria el Decameron de Bocaccio, pero tampoco quería suministrar la idea al lector de que iba a encontrarse con unos personajes que cuentan cuentos simplemente por ocio", detalla.

De lo que habla Somoza es de Tretammeron, su última novela, que presentará mañana a las 12 en la Fira del Llibre de Valencia. Un título que se acompaña del subtítulo ¿Te atreves a seguir adelante? precisamente porque narra la historia de una niña de 12 años, Soledad, que se ve envuelta en una realidad extraña y decide continuar. El libro está contado en una suerte de muñeca rusa que va abriendo posibilidades a medida que se avanza en la lectura. "Soledad trata de encontrar una forma de pasar de un nivel a otro, hace de lector", explica, "y sufre una mutación guiada por la curiosidad".

Dentro de estos parámetros, el autor plantea el paso de la inocencia a la experiencia: "La madurez exige un compromiso. En toda transformación hay algo que dejamos atrás, que destruimos", comenta, "y el término medio solo se encuentra cuando ya hemos pasado por ambos extremos", confirma.

"No hay nada más realista que el misterio"

Este psiquiatra cuenta el desarrollo de la trama como el de su propia vida. Somoza pasó de Cuba a España con tan solo un año. Más tarde, asentado ya en nuestro país, decidió abandonar su carrera de psiquiatría por la de escritor. Abierto a todas las variables con las que nos vamos tropezando a lo largo de nuestra existencia, el autor de El cebo apuesta por la indagación como motor de progreso: "Soledad procede de un colegio donde están todas las normas, todo cuidado, pero llega un momento en que tiene que descubrir las suyas propias", indica, "llega un momento en que tienes que hacerte tus propias preguntas", resume.

Al elegir el género de fantasía o misterio, al tomar la intriga como algo intrínseco a su creación literaria, este seguidor de Cortázar, Borges o Nabokov apuesta por asumir el desasosiego como algo fundamental y a mantener el enigma que "demuestra que la vida no es lo que te están contando". "El miedo no es una sensación negativa. En cierta ocasiones es hasta algo útil. La inquietud del desasosiego es el germen del descontento. Cuando estamos descontentos intentamos avanzar", añade.

Para hilvanar la composición de cuentos que nutren al relato se aferra a la Alicia de Lewis Carroll: "Alicia en el país de las maravillas muestra esa intranquilidad por explorar lo oculto". "Este libro invita al lector a seguir pasando páginas, pero al mismo tiempo le está pidiendo ayuda", sostiene."Me he querido desmarcar del Decameron porque aquí la lectura no es lúdica, es más parecida a la de Las mil y una noches: se hace por supervivencia". Por último, Somoza considera que la elección marcada del género no es caprichosa, sino esencial: "El misterio es un género obligado. No hay nada más realista", concluye.

(Tomado de ElPaís.com, publicado el 4 de mayo de 2012)