Buscar este blog

miércoles, 9 de noviembre de 2011

La Biblia contesta: ¿Por qué es provechoso el Evangelio de Juan?

La Biblia declara que "toda Escritura es provechosa..." (2 Timoteo 3:16). Por eso, algunos se han preguntado de qué provecho es el Evangelio de Juan.

Se reconoce universalmente que el apóstol Juan compuso este evangelio, pero son principalmente las llamadas "pruebas internas" que lo confirman. El escritor era judío y estaba bien familiarizado con los asuntos y opiniones judías (Juan 12:34). Conocía muy bien el territorio en donde Jesús llevó a cabo su ministerio (Juan 1:28; 19:41). Sus descripciones demuestran que fue testigo ocular de muchas de las cosas que escribe (Juan 4:6; 6:5, 7; 18:10; 19:14). Conocía de cerca a Jesús, incluso sus sentimientos y emociones (Juan 6:5, 6, 61; 11.33; 13:21). Debió pertenecer al grupo íntimo de los apóstoles, y estaba muy familiarizado con los pensamientos y sentimientos de ellos (Juan 11:13; 12:16; 21:4).

Todas esas y otras credenciales nos aseguran que el Evangelio de Juan está lleno de información útil para el desarrollo de una firme fe cristiana (Juan 20:30, 31; 21:25). Por eso es necesario hallar los puntos más provechosos de este inigualable relato, que contiene más de 90% de información complementaria que no se halla en ningún otro evangelio. Para cuando Juan escribió su relato de la vida y ministerio de Jesús para fines del siglo primero, ya contaba con unos 70 años de fiel servicio, el templo de Jerusalén había sido arrasado unos 30 años antes y todo el arreglo de adoración judío había cesado para siempre. Por eso se dice que su relato es para la "Iglesia Universal", es decir para todos los cristianos esparcidos hasta la parte más lejana de la tierra, incluidos nosotros hoy en día.

Aunque el apóstol Juan fue muy cuidadoso al escoger la información que escribiría, no cabe duda que como en el caso de otros escritores bíblicos también fue guiado por el espíritu santo (2 Pedro 1:20-21), y tenía un noble propósito (de principio a fin): proclamar que Jesús es el Hijo de Dios (Juan 1:14; 20:31), y en eso centra su relato.

Juan empieza a narrar la estrecha relación que existía entre Jesús y su Padre, Jehová Dios (aunque no usa el nombre personal de Dios en esta parte) (Juan 1:18), y vez tras vez destaca la posición de sujección del Hijo respecto al Padre (1:18; 5:19, 43; 10:29, 36; 20:17). Así, tenemos un visión completa de que aunque Jesús es fundamental para la salvación de la humanidad (Juan 1:29; 11:25; 14:6), simplemente él cumplió con la voluntad de su Padre, quien es el verdadero organizador del maravilloso y amoroso arreglo del sacrificio de rescate (Juan 3:16, 36). Por eso, Juan también destaca la labor de Jesús como "rey" (Juan 1:49; 12:13; 18:33), "juez" (Juan 5:27) y "mediador" (Juan 14:26; 15:26), pero sin dejar de reconocer que "el Padre es mayor" que el Hijo (Juan 14:28; 16:7). Por eso, destaca que la vida eterna significa el conocer al único Dios verdadero [el Padre] y del enviado, Jesucristo (Juan 17:1-3), lo que se hace necesario para no caer en el error común de 'adorar lo que no conocemos' (Juan 4:22).

Juan usa las palabras "amor" y "amado" más veces que los otros evangelistas (Juan 3:16; 11:5; 12:43; 13:23, 34-35; 15:13, 17; 17:23-26; 21:15-17). No es de extrañar que en otro escrito, Juan destacara que "Dios es amor" (1 Juan 5:8) y trata a sus hermanos cristianos por el cariñoso término "amados" (1 Juan 2:7; ; 3:2, 21, 4:1).

Juan se destaca por su lealtad inquebrantable a la verdad y a su ministerio; así, no deja de revelar con mayor detalle a los traidores, opositores y cobardes, dando incluso sus nombres en algunos casos (Juan 3:1-2; 6:66; 8:44; 12:4-6; 13:27; 18:15-27; 19:7, 12, 38).

De los cuatro evangelistas, Juan es el que más información y advertencia provee respecto a "no ser parte del mundo" (Juan 17;16; compare con 1 Juan 2:15-17). De muchas maneras, Jesús les habló para que 'no se les haga tropezar' (Juan 16:1) y les advirtió acerca de la terrible persecución de que serían objeto luego de su muerte (Juan 16:2-7, 20, 31).

A pesar de que Juan usa pocas veces el nombre personal de Dios, Jehová, en su evangelio (Juan 1:23 -comparar con Isaías 40:3; 6:45 -comparar con Isaías 54:13, Juan 12: 13- comparar con Salmos 118:26; 12:38 -comparar con Isa 53:1) , es el único que destacó el vivo deseo de Jesús de declararlo y darlo a conocer, con todo lo que eso implica (Juan 17:6, 25-26), estableciendo un modelo para la predicación moderna de las buenas nuevas.

También es digno de destacar la importancia que Juan le dio a la luz, pues emplea esa palabra más de veinticinco veces en su evangelio (Juan 1:4-5, 7-9; 3:19-21; 5:35; 8:12; 9:5; 11.9-10; 12:35-36; 16:21), pero destacando que Jesús es "la luz del mundo" (Juan 8:12). Por eso probablemente, es Juan quien destaca que Nicodemo vino a Jesús "de noche" (Juan 3:1-2), y aunque respetuoso y considerado, Jesús en su respuesta incluyó la importancia de 'venir a la luz' y repudiar 'la oscuridad' (Juan 3:19-21), un ejemplo que todos debemos seguir.

En realidad, este es sólo un breve repaso de los puntos provechosos del evangelio de Juan, que usted de su lectura podrá ampliar y compartir con otros, si ese es su deseo.

martes, 8 de noviembre de 2011

La bases de la cultura europea (IV)

Por Joseph Mac Lean

El siglo XVIII supuso el inicio de la Era Moderna, y fueron dos corrientes que contribuyeron a ello:

- El nuevo sistema político imperante en Inglaterra, con su monarquía constitucional, inspira a los intelectuales franceses a gestar su propia revolución.

- El absolutismo francés, ruso, y prusiano, que agobia a sus súbditos.

Era sólo natural que la rivalidad entre Francia e Inglaterra les llevara a una guerra, conocida como de los Siete Años, en la cual Prusia e Inglaterra combaten a la alianza de Rusia, Francia y Austria. Cuando esa guerra termina en 1763, están echadas las bases de la nueva Europa, incluida la aparición de una nueva potencia mundial: los Estados Unidos de América.

La Ilustración francesa

En la Francia del siglo XVII hicieron su aparición una serie de pensadores, llamados philosophes, entre ellos D'Alambert, Diderot, Holbach, Helvétius y el más grande de todos, Voltaire. Estos intelectuales le declararon la guerra a las tradiciones, mitos y supersticiones, y consideraban a la Iglesia como representante del oscurantismo, y para ellos el cristianismo (el que imperaba en Europa muchas veces fraccionado) era un absurdo.

Desde París, en especial, los editores compilaban y publicaban la famosa Enciclopedie. Con la colaboración de Jean D'Alambert, Diderot produjo un extraordinario Diccionario Enciclopédico, un monumento a la historia de la memoria, una ciencia para la filosofía, una teología para la razón, una literatura para la imaginación., todo integrado por una idea fija: la religión natural que emanan de la naturaleza.

Conforme se iban publicando los volúmenes uno al tres, la crítica irracional no se hizo esperar. Sólo la protección de Madame Pompadour, a la sazón amante del rey francés, pudo permitirle a Diderot la continuación de tan monumental obra. La revolución del saber estaba asegurada, tanto así que Voltaire se encarga de la letra E, y produce tres artículos maestros: Elegancia, Elocuencia y Espíritu. La Iglesia y la corte estaban indignados, y la obra fue proscrita una y otra vez. El último volumen aparece en 1765, y contrario al propósito al motivo original, la Enciclopedia reemplazó a la Biblia en muchos hogares., constituyéndose así en un monumento de la Ilustración. El viejo orden en Europa había iniciado su declive y se preparaba la Revolución.

La Vieja Europa no se quedó con los brazos cruzados, pues de inmediato reaccionaron con un Despotismo Ilustrado. En Polonia, Rusia, Suecia y Prusia una sucesión de reyes y emperadores modernizaron el país sólo cultural y económicamente, pero conservaron el poder político de manera férrea. De está época, surgen figuras como Juan III Sobienski y Augusto II El Fuerte en Polonia, Pedro I El Grande y Catalina la Grande en Rusia, Carlos XII de Suecia y Pedro I el Grande y Federico I de Prusia.

Surge Inglaterra como potencia mundial

Por otra parte, Inglaterra estaba decidida a confirmar su poderío y decide entonces luchar contra Francia. Mientras la derrotaba vez tras vez en el continente, comenzó a asfixiar el comercio francés. Le arrebató a Francia Dakar, en África, convirtiéndola en el puerto base para su propio comercio de caucho y esclavos. En Canadá se apoderó de Montreal y Quebec, dando impulso a la pesca y el comercio de pieles. Y la jugada maestra fue la apropiación de la India. También se adueñaron del comercio del té de la China.

La eliminación de Francia de la escena mundial supuso la raíz de la protección de las siete colonias en Norteamérica. Eliminada la amenaza gala, ya no era necesaria la presencia de tropas inglesas en suelo americano. En 1776, sólo trece años después de la victoria de Inglaterra, las trece colonias americanas declararon su independencia, que requirió una guerra de siete años (1776-1783), trece años antes de la Revolución Francesa.

La Revolución Industrial

Los nuevos dominios de Inglaterra impulsaron la economía y prepararon el camino a la revolución Industrial. En 1765, James Watt inventa la máquina de vapor y así se crearon las fábricas ya que, a diferencia de la electricidad que podía distribuirse por doquier, el vapor debe concentrarse en un sólo lugar. La reunión de grandes mercados, inacabables capitales y la concentración de la fuerza laboral dieron inicio al capitalismo: Todo vale con tal de obtener la mayor ganancia posible.

Esta nueva concepción de los asuntos conlleva a la vez una nueva valoración del ser humano, que ahora sólo posee valor económico. Hasta los niños son puestos a trabajar, algunos hasta la extenuación y la muerte temprana. Una nueva división en clases sociales introducidas arbitriaramente por los hombres se vuelve problemática y las tensiones no se hacen esperar. El escenario de la revolución en Europa estaba listo.

La Revolución Francesa

A fines del siglo XVIII, la Iglesia aún conservaba un tercio de la tierra y no pagaba impuestos, al igual que la nobleza. Luis XVI, el rey majadero, personifica el absolutismo. Agobiado por el fantasma de la bancarrota, el rey convoca a la Asamblea Nacional. Se presentan diversas agrupaciones, llamadas clubes, siendo el más importante el Club bretón, cuyos más destacados miembros eran el abad Sieyés, el conde de Mirabeau, George Danton y el seco abogado Robespierre, quienes le darían curso a la posterior Revolución.

Para el 14 de julio de 1789, la situación era tensa en extremo. Tras unos confusos momentos, la masa se impacientó, y a pesar de caer bajo las balas de la soldadesca por cientos, lograron tomar la Bastilla dando inicio a la Revolución Francesa. Esto atrajo la atención de la prensa y la revolución se disperó por toda Francia. El 27 de agosto de 1789 la Asamblea Nacional adooptó el texto de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, propuesto por Lafayette.

Una época tumultuosa en la que rodaron muchas cabezas, incluso de algunos destacados revolucionarios. Prusia y Austria formaron una alianza para lograr la restitución del rey en el poder. Bajo el influjo de una marcha, La Marsellesa, se celebra en París la revolución, apresando al rey y su familia con el fin de defender la revolución contra la amenaza exterior. Se extreman las medidas anticlericales, prohibiéndose incluso llevar los hábitos en público. Cuando el duque de Brunswick se acercaba a París, Marat ordena la ejecución de todos los antirrevolucionarios, en una masacre que duró cinco días, de la que no escaparon sacerdotes, nobles, locos, mujeres jóvenes y atodos los que encontraron. El 20 de stiembre de 1790, los frranceses detienen a las fuerzas invasoras. Goethe, que estuvo presente en la batalla diría lugos: "Aquí y ahora comienza una nueva etapa de la historia universal". El 16 de enero de 1793, la Convención aprobó por mayoría la ejecución del rey Luis XVI. El día 21 del mismo mes, el rey subía al cadalso.

Contrario a lo que se podía esperar, la masa revolucionario cayó en una profunda depresión al ver rodar la cabeza de su principal chivo expiatorio. "¿Y ahora qué?" parecían decirse unos a otros. Los problemas para Francia no habían terminado aún. Se instauró un Régimen de Terror, más como una reacción a la amenaza exterior y en busca de una radicalización de la recolución en el interior. Con la muerte de Robespierre, el inspirador del Terror, el 27 de julio de 1794, la revolución vuelve a torcer a la derecha, en manos de la burguesía. La Convención redacta una nueva Constitución, se vuelve a permitir la religión y ordena a un joven militar que aplastase a los leales a la monarquía, lo que hace con gran pericia y rapidez. Había surgido una nueva figura: Napoleón Buonaparte.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Citas y frases célebres (noviembre 2011)

Llegado el momento en que uno sólo se aburre, haga lo que haga, queda sólo una manera de recuperar el prestigio: morir. Adolfo Bioy Casares


Es absurdo dividir a la gente en buena y mala. La gente es sólo encantadora o aburrida. Oscar Wilde


Conviene más en esforzarse por ser encantador que exacto; porque el espectador lo perdona todo menos el sopor. Voltaire


Para la felicidad son menos nefastos los males que el aburrimiento. Giacomo Leopardi


¿Te aburres? ¡Holgazán! Walace Stevens


El aburrimiento es una mala hierba; pero también una especia que hace digerir muchas cosas. Goethe


Sólo los aburridos se aburren. Anónimo


El que conoce el arte de vivir consigo mismo, no conoce el aburrimiento. Voltaire


Nos aburrimos porque nos divertimos demasiado. Henri Maret

Las bases culturales de Europa (III)

Por Joseph Mac Lean

Como resultado de la guerra de los hugonotes, el poder política concuerda en que para lograr la unidad e identidad nacional era necesaria la unidad religiosa. En Europa comienzan a librarse una gran cantidad de guerras religiosas. En 1618, estalló en Alemania una guerra que duraría 30 años y que postraría a la nación en la ruina y el debilitamiento del poder central. Mientras Francia e Inglaterra fortalecían sus capitales, París y Londres, Alemania se fragmentaba de nuevo distribuyendo el poder político en sus provincias, y lo que es peor, se desconectó un siglo de la vida cultural europea. Sólo la música intentó mantener un nexo visible.

La Contrareforma: La Iglesia Católica no se quedó con los brazos cruzados ante la pérdida de tanto dominio y riqueza; pero antes de reaccionar, tuvo que reformarse a sí misma. Por eso, de 1545 a 1563 convocó al Concilio de Trento. Los primeros frutos de este intento fue la recuperación para el catolicismo de Polonia, toda Francia y gran parte de Alemania.

Igualmente, Carlos V, un hábil político tuvo una razón de peso para no devolver el golpe a los protestantes. Los turcos otomanos, convertidos hacía pocos siglos al islamismo, amenazaban a Europa, por su flanco oriental. Paulatinamente, los turcos había penetrado en los Balcanes y muchos cristianos eslavos se habían convertido en musulmanes a fin de mantener sus privilegios militares y posesiones. En 1453, tomaron por asalto Constantinopla, dando fin al Imperio Bizantino, el último rezago del glorioso imperio romano. De inmediato, la convirtieron en su capital, llamándola Estambul.

Mientras en el este, los musulmanes obtenías dominio tras dominio, había empezado a declinar en el occidente. En 1526, Solimán el Magnífico conquista Hungría, y en 1529 asedian Viena, a las puertas del imperio de Carlos V. Si quererlo, los turcons contribuyeron a la expansión de la Reforma. El Emperador no podía permitirse arremeter contra los protestantes y sumir a la cristiandad en una guerra religiosa que hubiese facilitado a los turcos su entrada triunfal en Europa.

Holanda: Holanda y Bélgica estaban bajo el cuidado de una virreyna que residía en Bruselas. En 1579, los Países Bajos (Holanda) rechazaron la autoridad del rey (Felipe II) y se proclamaron como república independiente. Para 1648, luego de una cruenta guerra de treinta años, Holanda obtuvo su completa independencia. Mientras tanto, había alcanzado la hegemonía marítima y había arrebatado muchas colonias a Portugal en África, Asia y el Caribe. Ámsterdam había reemplazado a Amberes como centro financiero y comercial del mundo de entonces. Como suele suceder, luego del auge económico viene el auge o apogeo cultural. La libertad de pensamiento, la cultura del libro y la tolerancia hallaron refugio en Holanda. Ámsterdam se convirtió en la "Nueva Jerusalén" para los judíos desplazados de otras partes de Europa. Su presencia no dejaría de ser notada en las artes y el comercio.

La ciencia y la religión: Hasta 1540, imperaba la concepción geocéntrica del universo (todo gir en torno a la Tierra). Ese año, Georg Joachim Rheticus, profesor de matemáticas de la Universidad de Wittemburg, publicaba su primer informe sobre los trabajos de Nicolás Copérnico, nacido en Torun. Copérnico afirmaba que los movimientos de los planetas se explicaban mejor si se supone que es la Tierra la que gira alrededor del Sol, y no al revés. La Iglesia se indignó, y hasta Lutero rechazó esta teoría.

Galileo Galilei, años más tarde, insinuó que Copérnico tal vez pudiese tener razón. , y auqnue se retractó públicamente, secretamente mantuvo la misma idea. La Iglesia veía consternada como su edificio de fe se deterioraba rápidamente ante el ataque de la revolución coperniana. La terquedad de la Iglesia abrió las puertas a la mitología y la superstición. La astrología cobró fuerza, lo que hizo prosperar el negocio de magos y charlatanes. La ciencia quedó postergada bajo la amenza del descr´dito, la tortura y la muerte en la hoguera. Pero no por mucho tiempo.

La sociedad : Durante la Edad Media, la sociedad europea la conformaban no sólo los hombres, sino una multitud de ángeles, demonios, santos, los espíritus de los muertos y el demonio. La Reforma limpió la sociedad de muchos intermediarios entre Dios y los hombres, que incluían una variedad de duendes, gnomos, hadas, mostruos, y una variedad infinita de espíritus animalescos. Ahora sólo quedaba el diálogo entre Dios y los hombres... nada más. La Biblia vuelve a cobrar una importancia vital en la sociedad.

La escritura irrumpió en la sociedad europea, lo que abrió una inmensa posibilidad de difusión cultural y del libre pensamiento. La Iglesia, una vez más, se cerró en sí misma, conservando toda su fauna mística, contrario a lo que sucedía en el resto de Europa. La Iglesia representaba el viejo poder que se negaba a morir; los nuevos poderes, ya arraigados, impulsaban el progereso material, cultural y filosófico. La ciencia iniciaba una larga carrera por prevalecer.

Nadie como William Shakespeare ilustra esa etapa (el siglo XVI) de convulsión y controversia. Sus obras están llenas de personajes reales, unos comunes y corrientes, otros estrambóticos; unos reales, otros estrambóticos y hasta ridículos. Sus obras se llenan de brujas, demonios, espíritus y gnomos, Una mezcla controversial de amores tiernos y de la brutalidad más abyecta; de la mayor fidelidad hasta alos celos y odios más enfermizos imaginables. En cada una de sus obras, Shakespeare combian infiernos tenebrosos, amores deseperados luchas maquiavélicas, superticiones, enseñanzas morales, que no hacen sino reflejar el mundo del siglo XVI: la lucha de los católicos y los protestantes por el dominio del más grande de todos los territorio concebibles: la mente humana. Desde su "Otelo: el moro de Venecia", pasando por "Shylock", "Falstaff", "Macbeth", "Lear", o su famosísimo "Romeo y Julieta", Shakespear revela una conocimiento de lo que eran los sentimientos de la cultura europea de su tiempo, que dieron origen a la era moderna, que es imprescindible leerlo.

Sin embargo, faltaba una etapa más: La Ilustración, que trataremos en el último capítulo de esta serie.

Las bases de la cultura europea (II)

Por Joseph Mac Lean

Dos hechos fundamentales dieron fin al Renacimiento: (1) El descubrimiento de América, en 1492, Y (2) La reforma, inicada en 1517 por el monje Martín Lutero. El primero de esos hechos movió los intereses comerciales a otros puertos; así, Lisboa, Amberes y Amsterdam tomaron el lugar de Venecia, por ejemplo. Todo el comercio se movió hacia los nuevos territorios. El segundo de ellos dio paso a un incontenible torrente de discrepancias y disconformidad con el clero católico dominante hasta entonces. El nuevo cisma de la Iglesia Católica cambió la faz de Europa. Españoles, polacos, italianos, irlandeses y la mayoría de los franceses se mantuvieron leales al Papado, mientras el resto de Europa se fraccionaba en muchas iglesias nacionales bajo el control de los príncipes primero y luego de las monarquías.

Para Italia, el Cisma supuso el corte del flujo de las limosnas que habían hecho prosperar al país. Si bien el siglo XV había sido italiano, Alemania, España, Portugal, Holanda, Inglaterra y Francia tomaron su lugar en el siglo XVI. Los nuevos estados independientes de Roma generan un cambio en el sistema feudal, y el fin de las eternas luchas civiles por el poder. Se crea un sentimiento nacionalista y la creación de grandes mercados impulsa el capitalismo, lo que permite el desarrollo económico.

España: En pleno Renacimiento, el matrimonio entre Fernando de Aragón e Isabel de Castilla permite la fundación del Reino de España. En 1492, los reyes de España expulsan a los últimos árabes de Granada y envían a Cristóbal Colón que, por error, deviene en el descubrimiento de América. Hernán Cortés destruye el imperio azteca, y Francisco Pizarro arrasa el imperio Inca, más al sur. Un incontenible flujo de oro y otros metales preciosos convierten al siglo XVI en el Siglo de Oro español. España se convierte en el país más poderoso de Europa y el centro de un imperio en el que nunca se ponía el sol.

Francia: Luego de una tenaz lucha por el poder con los ingleses, que se extiende casi por cien años, para 1429, bajo el liderazgo de la Doncella de Orleans, Juana de Arco, los franceses expulsan a los invasores. Luego, Luis XI logra someter al país a su gobernación. Francia ahora libra sus primera guerra religiosa que se extiende por más de treinta años: "la guerra de los hugonotes" (1562-1598). Un hecho culminante de esta guerra ocurre en 1572, cuando el 25 de agosto de ese año, ocurre una masacre que pasaría a la historia como la "Matanza de San Bartolomé", cuando los católicos de París masacran a los protestantes. Este horror levanta un sentimiento de resistencia en contra de todo lo católico por toda Europa, lo que permite que Enrique IV, de la naciente casa de los Borbones tomé el poder. De él proviene el dicho popular, "París bien vale una misa", debido a que siendo protestante, se convirtió al catolicismo para pacificar el país, al garantizar la seguridad y propseridad de todos sus súbditos, incluidos los protestantes (Edicto de Nantes). Enrique IV sienta las bases del absolutismo y fortalece la posición de Francia bajo la mediación del Cardenal Richelieu.

Inglaterra: Para fines del siglo XV}, Inglaterra aún libraba la guerra de las Dos Rosas (debido a que las dos familias contendientes, los Lancaster y los York, llevaban una rosa en su blasón). Enrique VIII, de la casa de los Tudor, conquista el trono. Casado con Catalina de Aragón, tía del monarca español Carlos V, Enrique VIII solicita al Papa la anulación de su boda, debido a que no se le había dado un descendiente varón. Presionado por Carlos V, Roma deniega la solicitud del rey de Inglaterra, por lo que la Corona inglesa se distancia del Vaticano.

Enrique VIII se separa de Catalina y se casa con Ana Bolena, quien le da una hija (la futura reina Isabel I). Suprime todos los monasterios, reparte sus bienes entre sus vasallos y funda la Iglesia Anglicana bajo su mando. Funda una nueva nobleza protestante, fiel a la Corona más debido a la compulsión por preservar sus derechos y fortunas, que por asuntos de fe.

Es con Isabel I, la tercera sucesora de Enrique VII, cuando Inglaterra inicia su, hasta hoy, ininterrumpido período de dominación de la escena mundial. Durante su largo reinado (1559-1603) se produce un florecimiento cultural sin parangón. Y, miltar y políticamente, Inglaterra irrumpe en el escanrio muncial al ser derrotada, en 1588, la Armada Invencible, un imponente flota española enviada a sojuzgar a los ingleses.

Alemania: Debido al contacto comercial con Italia, los reinos y ciudades-estado alemanes del sur recibieron una importante influencia del esplendor italiano. Núremberg se convirtió en el centro de la artesanía, donde se trabajaban el oro y la plata con una maestría inigualable. Fue alli donde Alberto Durero condujo a la pintura alemana hacia el Renacimiento, inspirado por Da Vinci, Miguel Ángel y Tiziano. Sin embargo, Durero fue más que un pintor extraordinario. Fue el impulsor de las artes gráficas de Alemania y de Europa. Su obra se difundió mediante la prensa.

Alemania se las ingenió para monopolizar el mercado de los metales, rivalizando en Amberes con los portugueses, dueños del mercado de las especias.

Martín Lutero: Hijo de un minero, Lutero inició su vida religiosa en medio de una profunda crisis emocional. La lectura de un pasaje de las Escrituras cambiaría por completo su visión de la vida: "lo que puede salvar a un hombre no son sus buenas obras, sino únicamente la fe en la gracia de Dios". A partir de entonces, su carrera eclesiástica creció sin parar y fue nombrado profesor de la Universidad de Wittenberg, alcanzando el puesto de vicario general, administrador del obispo.

Mientras tanto, el papa León X había inundado Europa con los monjes mendicantes, quienes solicitaban dinero para las fastuosas construcciones de Roma y sus Cruzadas. A cambio del dinero, se ofrecían las indulgencias: "En cuanto el dinero suene en la cesta, el alma sube al cielo", recitaban los monjes y sus oyentes compraban. El 31 de octubre de 1517, Martín Lutero colgó un cartel en la puerta de la capilla del castillo de Wittenberg con las noventicinco tesis que argumentaban su rechazo a esa práctica papal. Había surgido la Reforma.

El Vaticano no se quedó tranquilo y envió a un representante especial a la Dieta de Worms para solicitar que Lutero se retractase. Al no conseguirlo, y contando con el apoyo de otros religiosos, intelectuales y los príncipes alemanes, Lutero rompió con Roma definitivamente y fundó la iglesia alemana. El constante flujo de dinero a Roma había cesado. Lutero estableció que la raíz del problema era que la verdadera autoiridad emana de las Santas Escrituras y no del papado. Lutero fue excomulgado y éste respondió con un escrito: "La cautividad babilónica de la Iglesia".

Lutero tuvo, sin embargo, que marcharse de Alemania, pero mediante el apoyo mediático pudo difundir sus escritos y enseñanzas por toda Europa. La Reforma había comenzado.

En 1521, Lutero publica la primera edición alemana del Nuevo Testamento, en cuya traducción participó Erasmo de Rotterdam. Para 1534, Lutero completa su obra al traducir el Antiguo Testamento al alemán. La Bioblia se convirtió en la obra literaria más importante. La Biblia no sólo se leía en la liturgia, sino también en los hogares y a solas, por puro placer. Ahora, se leía abiertamente, se interpretaba en el púlpito y se podía considerar abiertamente cualquier tema teológico a la luz de las Escrituras.

La Biblia de Lutero llenó las mentes populares. Debido al poder de la escritura de Lutero y al impluso de las Escrituras, todo resquicio de las mentes alemanas fue llanado de la Palabra de Dios. Una enorme cantidad de giros idiomáticos, dichos populares, figuras retóricas y metáforas fueron compartidos por todos, y Alemania se convirtió en una sociedad culta, y promovió la conciencia nacional alemana.

Pero, Lutero fue sólo el principio. Otros pensadores, más radicales, apelaron a su doctrina para sus propias demandas sociales o nacionales. La Iglesia universal, imperante en Europa hasta entonces, comenzó a ser reemplazada por iglesias nacionales en Inglaterra, Francia, Alemania, Suiza y los Países Bajos. Cada una de ellas quedó sometida a sus respectivos Estados. La Iglesia dejó de administrar la gracia divina y todas las tradiciones paganas fueron eliminadas. El cristianismo intentaba volver a sus raíces judías.

En el siguiente artículo veremos Las Guerras Religiosas de Europa.

Las bases de la cultura europea (I)

Por Joseph Mac Lean

Una cultura es el conjunto de historias que cohesionan una sociedad, y los europeos (especialmente los occidentales) han trazado su biografía basándose en dos fuentes o textos fundamentales: (1) La Biblia; y, (2) La doble epopeya griega de la invasión de Troya, compuesta de dos obras, "La Iliada" y "La Odisea". Pero, no piense que siempre fue así. Es recién con la invención de la imprenta [1444 - Johannes Gutemberg], que se permitió una revolución mediática. La imprenta posibilitó la difusión masiva de textos de la Antigüedad que los humanistas "redescubrieron": los textos de Homero. Todo quedó cautivo a la influencia helenística: la pintura, el teatro, la literatura, el poder político, todo. Para más o menos ese mismo tiempo, Lutero, Calvino, Tyndale, entre otros, arrebataron la Biblia de mano del clero y la traducen a lenguas vernaculares, lo que hizo posible que cada individuo se convirtiera en su propio sacerdote, es decir la democratización de la religión.

Esta mixtura originó una nueva tensión entre la religión y el Estado, cuando el tan mentado origen divino de las monarquías comenzó a ser puesto en duda. Las revoluciones no se hicieron esperar, al menos comenzaron a gestarse. La gente común se dio cuenta que tenía un poder inmenso si se hallaban juntas y en armonía. Las autocracias dejaron de serlo, al menos en un sentido absolutista, y empezaron a otrogar cada vez más derechos a sus súbditos.

Si bien es cierto la cultura judeo-cristiana, basada en una interpretación antojadiza de la Biblia (al menos hasta mediados del siglo XIX), no permitió que la confusión religiosa, como hubiese sido de dominar la religión griega clásica, arraigara en las mentes europeas medievales. Sin embargo, el "pensamiento griego" lo impregnó todo, y fue la semilla del actual materialismo que domina a la sociedad europea moderna: "sólo las cosas concretas son reales". El arte, la economía, la ciencia, la política, y, en cierto modo, la religión misma cayó bajo el influjo griego.

Muchas de las formas literarias modernas proceden de la literatura griega: odas, cantos, elegías, anacreóntica, lírica coral, himnos, peanes (himnos triunfales). El teatro no es extraño a la influencia griega: "tragedia" proviene de 'tragos' (macho cabrío) y 'oda' (canto), es decir, "canto del macho cabrío". La matemática se nutrió de un inmenso caudal de términos griegos: tetra (4), penta (5), etc. Pero fue la filosofía griega la que logró instaurar una nueva época en el pensamiento europeo. Al liberarse de las ataduras de la religión imperante, el pensamiento quedó libre, descubriéndose a sí mismo. Ni siquiera las leyes de la lógica pueden contener esta nueva avalancha de pensamiento. Las viejas escuelas filosóficas griegas (socrática, platónica, aristotélica, cinicsmo, estoicismo, escepticismo, entre otras) resurgen del olvido y que pudiendo dar inicio a una era de confusión, felizmente no sucedió así.

De alguna manera, Europa se reacomodó a esta nueva tendencia y más o menos en unos 400 años (entre 1450 a 1850 EC) se gestó la Europa actual, con todos sus aciertos, vicios y fracasos. Primero el Renacimiento, que permitió el redescubrimiento de la cultura pagana, en especial de la griega. Esta era produjo obras maestras de arquitectura, la escultura y la pintura que son admiradas hasta el día de hoy. Detrás de este "revivir" se halla el gusto por la vida, la luz, los colores y la belleza del cuerpo humano. Empleando conceptos griegos, Dante produce "La Divina Comedia". Bajo el dominio de los Médicis, Florencia se convierte en la Atenas moderna, y Boccaccio, con su "Decamerón" propugna la libertad sexual. Al Estado Pontificio, no dejan de llegar las generosas contribuciones de toda Europa. El Papado decide reconstruir Roma. Italia empieza a resurgir de las cenizas con pequeñas ciudades-estados: Roma, Florencia, Milán y Venecia.

El Renacimiento produce a Sandro Botticelli (1444-1510), Leonardo da Vinci (1452-1519), Miguel Ángel Buonarotti (1475-1564), Tiziano (1487-1576), Rafael (1483-1520), y tantos otros pintores, escultores y arquitectos que cambiaron la faz de Europa. Las ciudades italianas abundaban en obras de arte, símbolo evidente de la pomposidad y suntuosidad. Los pisanos se enorgullecían de su torre inclinada que vencía las leyes de la gravedad. Pero fue Venecia la cumbre de los arquitectos italianos: Construída sobre una laguna, se convirtió en uno de los lugares más mágicos del mundo, hasta el día de hoy. Shakespeare la eligió para su "El mercader de Venecia", y Thomas Mann para su "Muerte en Venecia", hasta llegar a las novelas policiales de Donna Leon. Durante las fiestas y las regatas, Venecia bullía con miles de visitantes, venidos de todo confín del planeta. Toda persona que se preciaba de culta debía visitar (y con frecuencia) algunas de las espléndidas ciudades italianas.

Mas de pronto, el Renacimiento llegó a su fin abruptamente, tan sólo 130 años después de su inició. ¿Es que el europeo se cansó de tanto apogeo cultural? En el próximo artículo develaremos ese misterio.

martes, 1 de noviembre de 2011

Europa inaugura su primer puente de plástico

No requiere mantenimiento y es 100% reciclable.


Una compañía de Gales acaba de completar el primer puente europeo fabricado enteramente de plástico. Cerca de 50 toneladas de residuos plásticos fueron transformados en un puente de 27 metros de largo capaz de soportar el paso de vehículos pesados.

El puente se halla en Peebleshire, Escocia y ofrece enormes ventajas según sus creadores: no se herrumbra, no requiere pintura o mantenimiento regular y es 100% reciclable.

Así se soluciona un grave problema en Gran Bretaña: disponer de tonreladas de plástico reusable, que normelmente se envía a China. Con esta nueva tecnología, los propios ingleses han iniciado la construcción de nuevos equipos e instalaciones durables. En el puente se empleó un material compuesto de polietileno de alta densidad (HDPE), con propileno obtenido de fuentes diversas como botellas de plástico y residuos de la industria automotriz.

(Adaptado de BBC Mundo.com)