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martes, 8 de mayo de 2012

Casos y cosas de la lengua española (mayo 2012)

adrede: Muchas hipótesis se han tejido sobre el origen de esta palabra española que ya estaba en la lengua en los tiempos del diccionario de Sebastián de Covarrubias (1611), quien explicaba su significado como equivalente a 'a sabiendas', según él proveniente del italiano et dritto en el sentido de 'directamente'. Covarrubias también considera la posibilidad de una etimología árabe, a partir del verbo dari 'saber', de donde a-drede significaría 'a sabiendas'. La Academia Española duda entre adherirse a la hipótesis del catalán adret y la del latín ad directum, casi equivalente a la de Covarrubias.
Sin embargo Corominas (1980), la mayor autoridad en etimología española del siglo XX, desecha, con un complejo razonamiento filológico, todas esas hipótesis y afirma que no ve otra explicación que un origen gótico, que él identifica en rhets 'consejo', que forma parte de una vasta familia de palabras en la Biblia gótica «varios de los cuales dejaron copiosa prole romance ('correar', 'arrear', etc.)». Al latín medieval, esta palabra gótica legó redum, que en francés dio roi 'rei'.
En alemán antiguo, at red significaba 'en consejo' o 'en consulta', lo que habría dado en latín medieval atrede y luego, en romance castellano, 'adrede'. Y en efecto, en el norte de España, donde la colonización germánica fue más densa, como en Asturias, se dice 'arrede' «intencionalmente, a propósito».

cuaresma: Es el período durante el cual los católicos se preparan para conmemorar su Semana Santa y Pascua de Resurrección. La cuaresma, que empieza el Miércoles de Ceniza (el día siguiente al martes de Carnaval) termina el Jueves Santo, en memoria de los cuarenta días que Jesús pasó en el desierto, según el Evangelio.  La palabra proviene del latín quadragésima dies (día cuadragésimo). En realidad serían 44 días, pero se excluyen del cómputo los cuatro domingos de ese período. En inglés, la cuaresma se llama Lent, tomado del inglés medio Lenten, que significaba 'primavera'.

dicha: El vocablo dicha, proveniente del verbo decir, significa "las cosas que se dijeron", pero también "felicidad, buena suerte".  ¿Cuál es la relación del verbo decir con este último significado? Los romanos creían que la felicidad dependía de algunas palabras que los dioses o las parcas pronunciaban en el momento del nacimiento de una criatura, de tal manera que el destino quedaba trazado en la dicta 'la cosa dicha'. Esta antigua creencia romana está también en el origen de la palabra hado 'destino', que proviene de fatum, participio pasivo de fari 'hablar', 'decir'.

el tiempo de Maricastaña: Cuando hablamos del tiempo de Maricastaña, nos referimos a una época muy lejana, pero pocos saben quién fue ni en qué época vivió Maricastaña. Se habla de «crónicas muy detalladas» registradas allá por el siglo XIV en Galicia, según las cuales habría existido en Lugo una rica terrateniente llamada María Castaña, casada con un tal Marín Cego.
Esta señora, que era mujer de armas tomar, participó activamente en las luchas de los hacendados contra los tributos abusivos cobrados por el obispo Pedro López de Aguiar. Según las crónicas, Maricastaña (así la llamaban) mató en una reyerta, con ayuda de su marido y de sus dos cuñados, al recaudador del obispo Francisco Fernández. Un relato fechado el 8 de junio de 1386, publicado por la diputación de Lugo, narra que ese día Maricastaña confesó sus delitos y fue condenada a donar todos sus bienes a la catedral.
A pesar de la vasta documentación existente, hay quien afirma que esta señora nunca existió, que solo es un personaje de una leyenda celta, cuyo nombre era, en inglés, Auburn Mary (algo así como "María de color castaño").
En todo caso, se trata de una historia muy, muy antigua..., del tiempo de Maricastaña.

migraña: La palabra griega kranion era el diminutivo de kranos 'casco', 'yelmo' y, más tarde, 'cráneo', que llegó al español hacia 1580 con su forma y significado actuales. Al dolor que afecta sólo una parte de la cabeza, jaqueca, los griegos lo llamaron hemikranea y los latinos hemicrania, mediante la aposición del prefijo hemi- 'medio', o sea, 'que abarcaba la mitad de la cabeza'. Finalmente, llegó al español como hemicránea, pero en el habla popular este vocablo culto no demoró en convertirse en migraña. El Diccionario de la Real Academia recoge hoy ambas formas, 'hemicránea' y 'migraña', con sendas remisiones al significado común: 'jaqueca'.

mucama: En numerosos países hispanoamericanos, mucama designa a una criada del servicio domástico o, en algunos casos, a las personas encargadas de la limpieza de un hotel u hospital. A pesar de que el Diccionario de la Academia marca este vocablo como "brasileño de origen incierto", llama la atención el hecho de que aparezca tambián en Cuba, país que, prácticamente, no ha recibido influencia lingüística de Brasil.

Ocurre que esta palabra proviene de mukama, voz de la lengua africana quimbundo, con el significado de "esclava que es amante de su señor". Como el quimbundo se habla en Angola, de donde provenían buena parte de los esclavos llevados tanto a Brasil como a Cuba, parece evidente que mukama de haber ingresado directamente desde el Continente Negro hacia esos países y sufrido en ambos el mismo cambio de significado.

narcisismo: Narciso era un joven de extraordinaria belleza, pero que desdeñaba el amor. Cuando nació, sus padres consultaron al viejo adivino Tiresias, quien les dijo que el niño llegaría a viejo si evitaba mirarse a sí mismo. Durante su adolescencia, Narciso despertó intensas pasiones en incontables ninfas y jóvenes de su edad, pero jamás se interesó por ninguna de ellas. Hasta que un día la ninfa Eco se enamoró perdidamente de él y, desesperada ante la indiferencia del amado, se refugió en la soledad y adelgazó hasta quedar convertida en una roca fría, que sigue repitiendo hasta hoy las voces que oye a su alrededor.
La diosa Némesis, dispuesta a vengar a Eco, un día de mucho calor, hizo que Narciso se inclinase a beber sobre una fuente. Cuando el joven vio su rostro tan hermoso, se apasionó de inmediato por él e introdujo su cabeza dentro del agua, con lo que murió ahogado en pocos minutos. Al pie del manantial, nació una flor que los griegos llamaron nárkissos, y que llegó hasta nosotros como 'narciso', a través del latín narcissus.
El psicoanálisis retomó la leyenda de Narciso para explicar el proceso psíquico por el cual algunas personas son incapaces de amar a otro y solo se aman a sí mismas, lo que a veces —según los psicoanalistas— desemboca en el amor a personas del mismo sexo. Sigmund Freud, en su obra Introducción del narcisismo (1914), lo define como "el estancamiento de toda la energía de la libido en el yo". La palabra se usó primero en alemán como Narzissmus (y no Narzissismus), traducida al inglés primero como Narcissus-like, luego como narcismus y, finalmente, con el término actual narcissism, que llegó al español como 'narcisismo', registrado por primera vez en la edición del DRAE de 1936.

nigromancia: Mucha gente tiende a relacionar esta palabra con la magia negra, pensando que el nigro- se deriva de 'negro', y el propio diccionario de la Academia incluye una segunda acepción, marcada como coloquial, de 'magia negra o diabólica'. La Academia indica que nigromancia se deriva de necromancia, la adivinación mediante la invocación a los muertos. Una y otra provienen del griego nekromanteia, formada por nekros 'muerto' (como en 'necrosis', 'necrópolis'), pero, probablemente, la forma 'nigromancia se debe a la idea de magia negra, que, en realidad, no tiene nada que ver con su origen. A pesar de la afirmación académica, en diversos corpus del idioma hemos hallado 'nigromancia' en textos de Alfonso X el Sabio (siglo XIII), mientras que 'necromancia' sólo aparece a partir del siglo XVI, y nunca fue muy frecuente.

sábado, 28 de abril de 2012

Casos y cosas de la lengua española (abril 2012)

catana: "En nuestra habla popular [peruana] significa 'paliza colectiva propinada a una persona'; viene del japonés katana 'espada' que en el Asia se aplicó a diversas armas blancas. Catana se usa en catellano desde el siglo XVII, pero hoy, olvidada en España, se conserva en algunos países de Sudamérica y en Cuba. De catana se ha derivado el verbo catanear 'dar una paliza entre varios', verbo que -como catana-tiene también usos figurados". (Tomado de "1000 palabras y frases peruanas" de Martha Hildebrandt)

estar en blanca: La expresión estar sin blanca viene de la palabra blanca, que en tiempos de Felipe II de España era una moneda de poco valor. Por lo tanto, estar sin blanca es no tener nada de dinero. [No confundir con estar en blanco, que puede significar que por el momento su mente no está lúcida, desconoce algún dato o tema -o no le viene a la memoria aunque lo sabe, o sencillamente lo ha olvidado por completo]

luna de miel: Hay muchas versiones del origen de esta expresión. Estas no se contradicen y ocurren en diferentes tiempos y lugares. Yo digo pa' que pelearnos. Todas son válidas:
En Babilonia, hace más de 4000 años, el padre de la novia proveía al novio toda la cerveza de miel que podría beber en un mes (una luna). Me imagino que esto era necesario sobre todo si la hija era fea :-)

En los tiempos romanos, la madre de la novia dejaba una vasija conteniendo miel cada noche en la alcoba nupcial, a disposición de los recién casados. Esta costumbre perduraba toda una luna y demostraba el alto aprecio que la madre tenía por ella. Hummm no se.. yo prefiero aceite... La miel es muy pegajosa. :-)

Era la costumbre de los Teutones (Alemania) tomar aguamiel fermentada por un mes después de casarse. Dicen que esta bebida tiene poderes afrodisíacos.... Bueno, como cualquier bebida alcohólica. En mi caso usamos champañita :-)

Una leyenda cuenta que el hombre raptaba a la mujer y la ocultaba de los familiares por un ciclo lunar. Durante este período tomaban miel y vino.

Raúl Bigordá dice que esta expresión proviene de un proverbio árabe con relación al matrimonio. Ellos contaban el tiempo en lunas que parafraseando sería "Mes de Mieles" y dice: "En el matrimonio la primera luna es de miel y las siguientes son de hiel".

Otros dicen que esta frase es más reciente, y que obviamente significa que las primeras noches de recién casados son románticas (por la luna) y dulces (por la miel).

marca chancho: La expresión "Marca Chancho" se refiere a una marca conocida por su mala calidad, o a una marca desconocida y por lo tanto de dudosa calidad. La palabra "chancho" es sinónimo de puerco, lo cual metaforiza a un producto "cochino" o manufacturado sin atención a los detalles.



mesa redonda: La expresión Mesa Redonda viene del mito de Rey Arturo y los Caballeros de la Mesa Redonda. En la Edad Media, cada reino constituía en una familia. Cuando se sentaban a cenar, el padre (rey) se sentaba a la cabecera de la mesa, luego su hijo mayor a la derecha. Así cada miembro de la familia tenía un asiento de acuerdo a su rango. El más pequeño o debil se sentaba al final. Cuenta la leyenda, que el Rey Arturo construyó una mesa redonda, pues no tenia cabecera ni lados. Así todos los caballeros tenían el mismo rango.

poner la mano en el fuego: La expresión "poner la mano en el fuego" (por alguien) significa ser capaz de empeñar la palabra, lo que se tiene y hasta la integridad física por garantizar incondicionalmente a otro, afirmar que confiamos tanto en esa persona que arriesgaríamos cualquier cosa por garantizar su fiabilidad.

Las "pruebas del fuego" fueron en la Edad Media un medio (bastante brutal) de hacer demostrar a alguien su inocencia (si pasaba la prueba del fuego sin abrasarse es que la providencia divina lo protegía y era inocente o decía la verdad, argumento incluso empleado por la Inquisición: si un hereje era inocente, las llamas de la hoguera en que iba a ser quemado no le dañarían. Pero la expresión de poner la mano en el fuego tiene un origen más concreto.

Cuando los romanos, hacia el año 510 a.C. expulsaron al último de sus reyes, Tarquinio el Soberbio, por ser un tirano odioso, eliminaron la monarquía y empezaron a gestar el sistema republicano. Pero Tarquinio, que era etrusco, buscó ayuda en ese pueblo para recuperar su trono. Logró el apoyo del larte Porsenna. Los etruscos llamaban "lartes" tanto a sus reyes, como a caudillos de armas poderosos. Y Porsenna plantó su campamento en la colina del Janículo, y sitió Roma, que, parapetada en sus murallas al otro lado del río Tíber, resistió sin tregua. Distintos episodios se sucedieron pero al final la situación de Roma era desesperada por la carencia de alimentos.

Un joven llamado Mucio, viendo morir de hambre a sus conciudadanos, se presentó ante el senado y se ofreció para infiltrarse de noche en el campamento de Porsenna, disfrazado de etrusco, y asesinarle, pidiendo el permiso de los senadores para ello, afirmando que muerto el larte los etruscos descabezados se retirarían. El senado lo tomó por loco, pero como los senadores no tenían tampoco solución a una situación desesperada, al final, empeñándose el joven, le dieron permiso para hacer lo que quisiera, pensando que no volverían a verle. Mucio salió de noche de las murallas, cruzó a nado el río en la oscuridad, se disfrazó de soldado etrusco y se infiltró en el campamento. Logró entrar en una tienda donde había un personaje ricamente ataviado, sacó un puñal y lo apuñaló. Enseguida fue apresado, pero en realidad había matado a un escriba, dignatario de Porsenna. Los soldados lo llevaron ante Porsenna para ser interrogado y condenado. Porsenna decidió que fuera interrogado mediante torturas, a hierro y a fuego. Entonces Mucio tomó la palabra y dijo al rey: "Soy ciudadano romano y me llamo Gayo Mucio. Soy tu enemigo y sólo quise matar a un enemigo que nos daña sin lograr ventaja propia. Puedes torturarme, abrasarme y matarme, y no temo al fuego ni a la muerte, pues tú vas a morir. Pues en Roma somos trescientos los jóvenes conjurados, adiestrados para afrontar el fuego y la muerte, y para nosotros el más alto honor es matarte. Después de mí vendrán trescientos, uno tras otro, y siempre habrá un puñal oculto para ti que al final te matará. Igual que yo, ni temerán al fuego ni a la muerte. Mira". Y acercándose a un ara con un fuego encendido, Mucio puso su mano derecha sobre las ascuas y las llamas, y la dejó consumirse sin emitir un solo gemido.

El rey contempló la escena aterrado y admirado, viendo a aquel feroz joven, y creyó que se enfrentaba a un pueblo feroz y terrible, perdonó la vida a aquel joven soltándolo y al poco levantó su campamento y se fue, dejando de ayudar a Tarquinio, de modo que éste también hubo de retirarse.

Los Romanos llamaron a aquel joven "Mucio Escévola" (que quiere decir Mucio "el manco", "el que sólo conserva la izquierda"), le premiaron con campos y honores públicos, y los historiadores romanos narraron repetidamente su legendaria gesta (principalmente Tito Livio).

Su figura fue tan popular que hasta su memoria está presente en algún romance medieval. En el Renacimiento y el Barroco también se exaltó su figura, como símbolo de la lucha sacrificada por la libertad de un pueblo frente a un tirano, y los pintores de la época representaron repetidas veces la escena. Fue también un símbolo del republicanismo. Y esta es la historia que dio pie a la frase, pues fue Mucio Escévola, el que puso voluntariamente su mano en el fuego por todos los jóvenes romanos conjurados, que ni siquiera existían.

poner los puntos sobre las íes: La expresión poner los puntos sobre las íes viene de finales del siglo XVI cuando se empezaron a usar los caracteres góticos. Al principio, dos íes seguidas podían confundirse con una u, por lo tanto se acordó poner un punto sobre cada í para mejor entendimiento. De ahí que poner los puntos sobre las íes signifique esclarecer.

salió humo blanco: Esta expresión que usamos tan a menudo aquí en Chile viene de la misma temática de la etimología conclave, en donde el humo blanco daba por entendido que ya se ha llegado a un acuerdo.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Peruanismos (marzo 2012)

acápite: En el Perú, Chile, la Argentina, Uruguay, Bolivia, Ecuador, Colombia y Venezuela es general el uso de acápite porpárrafo, parágrafo o aparte; en Centroamérica es también equivalente de título de un escrito. En Venezuela se usaba hasta hace poco el modo adverbial de acápite 'por añadidura', 'para colmo, para remate' 1 . En la Argentina la expresión hacer acápite se entiende como 'interrumpir lo que se está diciendo para hacer una digresión'.

Según lo indicaba ya Cuervo 2 , acápite resulta de la fusión de la locución latina a capite 'desde la cabeza' usada en los dictados de las clases de latín para indicar a los alumnos que debían empezar a escribir desde la cabeza del renglón. El uso se extendió fuera de la escuela con el sentido de 'límite o división entre dos párrafos'. Ya en el Nuebo sistema de nabegar por los aires de Santiago de Cárdenas (escrito en Lima en 1762) aparece dos veces la palabraacápite al final de párrafo y después de punto 3 .

En el Perú y Bolivia es todavía usual alternar en los dictados las indicaciones punto seguido y punto acápite (por punto y aparte).

Por una clara extensión de sentido, acápite negó a hacerse luego sinónimo de i. Este uso también se documenta en el Perú desde fines del siglo XVIII, en la sátira anónima contra el Virrey Amat titulada Drama de los Palanganas Veterano y Bisoño (1776): "y aquí empieza otro acápite" 4 . Pero todavía a fines del XIX Arona no podía entender que un latinismo como acápite no se conociera en España y se preguntaba, entre asombrado e incrédulo:

"¿Y es capaz ninguna república hispanoamericana de acuñar y circular por sí sola vocablos de este calibre? [...] ¿cuál es el pueblo hispanoamericano, volvemos a preguntar, capaz de esta hombrada? ¿de irse a tomar ciudadelas al griego y al latín y venir con el trofeo a nuestros pies, pasando por encima de la guardia castellana?" 5

En realidad, hubo en la época colonial una tendencia latinizante americana independiente de la influencia peninsular y apoyada en la formación clásica del criollo culto 6 .

La Academia ha acabado por acoger un buen número de latinismos que hoy son generales pero fueron difundidos primero en América.

Acápite, todavía ausente en la edición de 1956 del Diccionario académico, apareció en la de 1970 como "párrafo" y referido a América. Desde la edición de 1984 hay una adición sobre su uso: "especialmente en textos legales".

1 Véase Rosenblat, Buenas y malas palabras, págs. 275276.
2 Apuntaciones críticas sobre el lenguaje bogotano, párrafo 1002; en Obras, I, pág. 860.
3 Págs. 198 y 271 de la impresión hecha en Lima en 1937.
4 Pág. 33 de la 2a edición de Luis Alberto Sánchez, Lima 1977. Véase acápite 'párrafo' en Palma, Tradiciones peruanas completas, Madrid 1953, pág. 1046; "acápites de palo" en Vallejo, Obra poética completa, Lima 1968, pág. 301.
5 Diccionario de peruanismos, s.v.
6 Diccionario de peruanismos, s.v. Subrayados del autor.
7 Véanse otros latinismos exclusivos del castellano de América en Hildebrandt, La lengua de Bolívar. I. Léxico, Caracas 1961 y 1974, págs. 344345.

...es general el uso de acápite por párrafo, parágrafo o aparte...

Fuente:
Diccionario de Peruanismos, Martha Hildebrandt

acomedirse: En un artículo titulado Nuestros papás, Federico Blume admite, en nombre de los padres peruanos:

"Mantenemos a los hijos hasta viejos y frecuentemente nos acomedimos también a mantenerles los vicios cuando son viciosos y la prole y la mujercita cuando dan en la flor de enamorarse sin dinero" 1 .

En otro artículo censura el mismo autor el despilfarro que significa la costumbre de celebrar todo acontecimiento grato con champaña:

"Cumple años don Procopio, el jefe de la oficina tal o cual, y nunca falta un acomedido subalterno, generalmente el más inutilón de la oficina, que empieza a colectar, con tres semanas de anticipación, para una champañada en honor del jefe" 2 .

Estos usos de acomedirse 'ofrecerse a hacer un servicio', 'ayudar espontáneamente' y de acomedido 'servicial, oficioso' no se conocen en España, pero son frecuentes en el habla familiar del Perú, Argentina, Colombia 3 , Nicaragua y Méjico; en la costa del Ecuador están relegados al lenguaje popular.

Hay, igualmente, datos del empleo de estas formas en Honduras y Guatemala; en Venezuela parecen usarse muy poco 4 , En el Perú, Colombia, Méjico y Nicaragua se oye también el adjetivo (con doble prefijo) desacomedido'desatento, poco servicial' 5 .

El Diccionario de la Academia registra (ya en 1956) acomedirse y acomedido, como usos americanos.

En España la única forma conocida, comedirse, tiene el diferente valor de 'moderarse, contenerse'; consiguientementecomedido es 'cortés, prudente, moderado' y comedimiento 'cortesía, urbanidad, moderación'. La forma negativadescomedirse tiene el sentido de 'faltar al respeto'; descomedido es 'descortés' y descomedimiento 'falta de respeto, de atención o de cortesía'.

Los usos americanos divergentes resultan sin embargo como en tantos otros casos de la conservación de un uso peninsular viejo y su posterior alteración. De ello tenía ya conciencia Arona, para quien el uso peruano de acomedirseimplicaba una

"doble corrupción de comedirse, puesto que le ponemos una a que no tiene y le hacemos significar prestarse a hacer un servicio graciosamente, por lo que el participio acomedido, que es de mucho uso, equivale a servicial,solícito, y desacomedido, que es un feo reproche, a lo contrario" 6 .

Añadía Arona que comedirse no se usaba en Lima y que comedido 'moderado, medido, cortés' podía oírse esporádicamente en el habla culta limeño: ambas afirmaciones siguen siendo válidas. Daba también un derivado,acomedimiento (hoy poco oído) can el sentido de "oficiosidad, extemporánea muchas veces". En esa posible extemporaneidad está sin duda el origen de un dicho que el Diccionario de americanismos de Malaret consigna como uso de Colombia y el Perú (no parece corriente entre nosotros): el acomedido hiede a podrido.

Comedir viene del latín commetiri 'medir en conjunto', 'medir a la vez', 'confrontar'. En castellano comedir(documentado desde el siglo XII) tomó el sentido de 'pensar', hoy anticuado (recuérdese que el sentido etimológico depensar es 'pesar'). El uso reflexivo comedirse 'anticiparse a ayudar sin ser solicitado' tiene antecedentes en el Arcipreste de Hita y se documenta a lo largo de los siglos XVI y XVII, pero cayó en desuso a fines de éste 7 . El enlace semántica entre el arcaico i 'pensar' y el hoy también anticuado comedirse 'anticiparse a ayudar' parece claro: para anticiparse a ayudar hay que anticiparse a pensar.

Comedirse 'ayudar espontáneamente' (el Diccionario de la Academia registra como tercera acepción, americana, la de 'ofrecerse') es hoy corriente en Méjico (donde alterna con acomedirse), la Argentina y la sierra del Ecuador 8 .Acomedirse 9 fue en principio simple variante de comedirse; la preposición a, prefijada, ha llegado a hacerse en la lengua popular una partícula meramente intensiva o enfática, y aun sólo expletiva.

La más temprana documentación de la forma americana con prefijo parece ser una, mejicana, correspondiente a 1842. En tal año se reeditó por cuarta vez esa verdadera joya de la tardía picaresca americana que es El Periquillo Sarniento de José Joaquín Fernández de Lizardi: digna contraparte, en el otro extremo de América, de El lazarillo de ciegos caminantes de Concolorcorvo. En El Periquillo Sarniento (la primera edición es de 1816) se documenta abundantemente comedirse con el sentido, ya entonces olvidado en España, de ' ofrecerse a ayudar espontáneamente' (igualmente comedido 'servicial' y comedimiento 'oficiosidad'). Así por ejemplo, cuando en su azarosa carrera el antihéroe va a dar a casa de un barbero, relata:

" . .. me comedía a limpiar los paños, a tener la bacía y a hacer algo de lo que veía hacer al aprendiz..."

El editor de 1842 anota, al pie de la página:

"Por comedirse, y con más frecuencia acomedirse, se entiende vulgarmente prestarse con voluntad y gusto a ayudar a otros en sus trabajos y quehaceres o desempeñados por ellos" 10 .

Si, según admite dicho editor, la forma con prefijo era ya la más usual en Méjico a principios del siglo pasado, puede suponerse que la preferencia de Lizardi por las formas originales sin prefijo se haya debido a prejuicio purista o casticista.

1 Sal y pimienta, Lima 1948, pág. 238. Véase también acomedirse en Gamarra, ¡¡Cien años de vida perdularia!!, Lima 1921, pág. 166.
2 Pág. 215. En el texto del artículo, titulado El champaña, Blume repite muchas veces la expresión acomedido subalterno.
3 En Antioquia hay una variante popular, acomidirse, que ha llegado a tomar el sentido de 'compadecerse'.
4 Alvarado da acomedirse como "voz arcaica" y dice que se usa algo más acomedido (Glosarios del bajo español en Venezuela. Segunda parte. Neologismos y arcaísmos, vol. III de las Obras completas, Caracas 1955, 3 vols.; s.v.).
5 Enrique Tovar consigna también el poco o nada usado verbo desacomedirse, que remite a descomedirse sin precisar acepciones (Hacia el gran diccionario de la lengua española, Buenos Aires 1942, s.v.).
6 Diccionario de peruanismos, s.v. Subrayados del autor.
7 Véase Corominas, Diccionario crítico etimológico de la lengua castellana, MadridBerna 19541957, 4 vols. o Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico. Con la colaboración de José A. Pascual, 6 vols. Madrid 19801991; s.v. medir.
8 Santamaría da como segunda acepción de comedirse, en la Argentina y Ecuador, la de 'entrometerse'; da también comedido 'entrometido' en el Ecuador y comedimiento. Consigna igualmente los usos americanos de acomedirse, acomedido y acomedimiento (Diccionario general de americanismos, Méjico 1942, 3 vols., s.v.).
9 El navarro acomide 'descontento, disconforme' no parece tener relación con el acomedirse americano.
10 Pág. 206 de la edición hecha en Méjico (Porrúa) en 1965; véanse también las págs. 120 y 288 (comedirse), 270 (comedido) y 147 (comedimiento).

"Estos usos de acomedirse 'ofrecerse a hacer un servicio', 'ayudar espontáneamente' y de acomedido 'servic"ial, oficioso' no se conocen en España

Fuente:
Diccionario de Peruanismos, Martha Hildebrand

aguaitar: Aguaitar viene del catalán aguaitar 'estar en acecho', 'mirar' y éste de guaita 'vigía', 'centinela', palabra de origen germánico (emparentada con el inglés to watch) introducida tempranamente en castellano 1 .

Entre marineros catalanes se llamaba guaita cada uno de los cuatro turnos de guardia nocturna. El término se extendió, durante el siglo XVI, a Castilla y Portugal. Hoy guaita ha caído en desuso en castellano 2 y parece que su derivado aguaitar no fue en ninguna época corriente en la Península. Se usó algo en Andalucía, y tuvo sobre todo vida en Navarra y Aragón, donde todavía hoy es de habla rústica. Pero ya a principios del siglo XVII era aguaitar voz anticuada en castellano 3 .

Mientras tanto, la palabra había pasado a América junto con otros términos del habla marinera; hoy se conserva en diversas regiones con su sentido etimológico de 'vigilar, acechar' 4 o con el muy próximo de 'atisbar, espiar', éste predominante en el Perú.

El postverbal aguaita se usa en diversas regiones de América; en Chile y Argentina (lenguaje gauchesco) se prefiereaguaitada. En cuanto a compuestos, se llama aguaitacaimán un ave zancuda de Cuba; aguaitacamino es un pájaro de la América Central.

En algunas partes, sin embargo, se ha ido más allá de la simple conservación de viejos usos castellanos. En Venezuela, por ejemplo, aguaitar tiene además un sentido general, equivalente a los de ver, mirar, observar, documentado también en catalán. Igualmente en Venezuela (y también en Puerto Rico) aguaitar se emplea a veces (especialmente en oraciones imperativas) como sinónimo de aguardar, esperar 5 .

En Bolivia alterna con aguaitar, en los sentidos de 'atisbar, acechar', la variante (con sufijo de frecuentativo)aguaitear.

Pero lo más notable es que en Venezuela y el Perú aguaitar ha sobrepasado el nivel de habla rústica o vulgar a que se halla confinado en otras partes: se oye en boca de la gente educada y se lee en la prosa de los mejores escritores (aun se recomienda como forma correcta frente a la variante agüeitar, que es resultado de asimilación y se tiene por vulgar).

Alfredo Bryce Echenique reacciona, exasperado, ante estos usos divergentes:

"...los peruanos aguaitamos, del peruanismo aguaitar, mientras que los españoles fisgonean, del verbo que no usamos los peruanos. Es un lío hacer periodismo así, y hasta escribir un libro de recordar. En la literatura, en cambio, uno está más cómodo..." 6

Sin embargo, la edición de 1992 del Diccionario académico consigna aguaitar como uso actual del español general, con cuatro acepciones: 'cuidar, guardar'; 'mirar, ver'; 'acechar, aguardar cautelosamente'; 'atisbar, espiar'. Sólo aparece como americana la quinta de 'aguardar, esperar', con la sugerencia de que puede deberse a influencia del inglés to wait.

La locución adverbial en aguaite 'en acecho' que usa Palma 7 no es hoy corriente en el Perú (sí en Venezuela y otros países); tampoco lo es la equivalente al aguaite, documentada en los artículos de El Tunante 8 . El Diccionario de la Academia registra al aguaite, de aguaite y en aguaite como locuciones adverbiales sinónimas de en acecho.

1 Véase Corominas, Diccionario crítico etimológico, s.v. En el Drama de los Pa-langanas, de fines del XVIII, aguaitar tiene todavía el sentido de 'mirar', 'observar abiertamente': "... aguaitando las casas de las Mujercillas que estaban a las puertas, Ventanas o galerías..." (pág. 61 de la 2a edición Sánchez).
2 Valle Inclán lo usa en Tirano Banderas (Lima s/f., pág. 174) con el sentido de 'centinela, vigía'.
3 El Diccionario de la Academia da como desusados sólo los derivados aguaitador, -ra y aguaitamiento
4 Véase este sentido en el Diario de Lima de Suardo (1629-1634), Lima 1935, págs. 33 y 216. Un Vocabulario de español a caribe de 1789 consigna aguayta 'centinela' y aguaytar 'hacer centinela' (Lenguas de América, Madrid 1928, pág. 261).
5 Véase Rosenblat, Buenas y malas palabras en el castellano de Venezuela, 2a serie, Caracas-Madrid 1960, págs. 126-129.
6 Permiso para vivir. Antimemorias. Lima 1993, pág. 340. Véanse también: Vallejo, Novelas y cuentos completos, Lima 1967, págs. 37, 69, 101, 200, 268 y Obra poética completa, Lima 1968, págs. 114, 175, 261; Alegría, La serpiente de oro, Santiago de Chile 1935, págs. 138 y 167; Bryce, Un mundo para Julius, Lima 1987, págs. 13, 260, 285, 321.
7 Véase Tradiciones, pág. 833
8 Rasgos de pluma, Lima 1911, pág. 124.

Aguaitar viene del catalán aguaitar 'estar en acecho', 'mirar' y éste de guaita 'vigía', 'centinela', palabra de origen germánico

Fuente:
Diccionario de Peruanismos, Martha Hildebrandt