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lunes, 19 de diciembre de 2011

Advierten sobre los riesgos del parto domiciliario

El Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires (Argentina) recomendó recientemente que los nacimientos se realicen dentro de las instituciones de salud acreditadas.

En años recientes se comenzó a difundir como una práctica benéfica el parto domiciliario con el acompañamiento de parteras, pero sin intervención del resto del equipo de salud. Pronto alcanzó muchos adeptos, pero también muchos críticos. "Estamos convencidos de que el parto, para que sea seguro, debe ser institucionalizado porque se trata de un evento impredecible, en el que pueden ocurrir emergencias como hemorragias, la necesidad de una cesárea urgente u otros contratiempos que requieren de todos los recursos de una maternidad", explicó el ministro, Alejandro Collia.

"Una maternidad segura es aquella cuyo personala dopta prácticas de probada eficacia, con capacidad para atender una emergencia y derivar en tiempo y forma a la embarazada y al bebé, facilitando el acceso inmediato a prácticas quirúrgicas y anetésicas, así como asistencia neonatal inmediata, si hicieran falta," acotó el ministro.

sábado, 10 de diciembre de 2011

América Latina vive una tragedia: la prostitución infantil

El turismo sexual con menores es un fenómeno mundial y que se ha ido extendiendo por toda América Latina. El fenómeno no es fácil de explicar, pues se trata de un problema con muchas variables. A pesar de las muchas leyes creadas contra la explotaciòn sexual infantil, tanto en los países donde hay oferta como en los que se genera la demanda, las medidas han resultado poco efectivas para contener el asunto.

De acuerdo al Departamento de Justicia de los Estados Unidos, el turismo sexual con menores crece a ritmo alarmante y causa devastadoras consecuencias a millones de niños en todo el mundo. Por ejemplo, decenas de miles de niños, de cada vez menos edad, sufren a diario este tipo de explotación y pagan, si no con sus vidas, con dolorosas enfermedades, embarazos no deseados y la pèrdida temprana de una merecida inocencia. Al final, ningún niño queda inmune a los dasastrosos efectos, pues las cicatrices y traumas son muy dificiles de curar, si acaso.

Tradicionalmente, Colombia, el Brasil y el Perú era los destinos preferidos de los "turistas" de este tipo. Pero ahora, las autoridades evalúan la situación en Centroamérica y México. Ya se han detectado sitios preferidos como Graada y Nicaragua, entre otros.

Efectos

Esta perversa modalidad de turismo promueve la prostitución y pornografía infantil, el tráfico de personas, la esclavitud, el abuso físico y mental, la miseria y la propagación de enfermedades infecciosas entre la población menor. Datos del Fondo de Naciones Unidas para la Niñez (UNICEF) y de la Organización Mundial del Trabajo indican que cerca de dos millones de menores en todo el mundo están involucrados en prostitución infantil. Muchos países castigan la explotación sexual de menores, aunque el delito se haya cometido por fuera de sus fronteras.

Aún así, ese mercado mueve miles de millones de dólares anualmente y, por lo mismo, un delito muy difícil de combatir.




jueves, 1 de diciembre de 2011

Pasan al retiro a militar argentino por no saber controlar a su esposa

Levantar la voz cuando Cristina Fernández pronuncia un discurso puede ser motivo suficiente para arruinarse la carrera, sobre todo cuando se es un militar.
En un caso sin precedentes, el capitán de corbeta Marcelo Toulemonde fue pasado a retiro por "no saber controlar a su esposa" (textual), cuando la presidenta se dirigía a un grupo de cadetes recién egresados del Colegio Militar.
El episodio ocurrió durante la ceremonia que tuvo el lugar el 22 de diciembre del 2007, en dicho establecimiento. Fue cuando en una parte de su discurso, la presidenta señaló que en más de una ocasión, los militares argentinos tomaron las armas contra el pueblo.
En ese momento, Mónica Liberatori, esposa de Toulemonde, gritó: "¡Larrabure! ¡Larrabure!". La ingeniera que asistía a la graduación de su hijo Agustín, se refería a un militar secuestrado y asesinado por el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). Consciente de que su exabrupto podría significar una observación en la hoja de servicio de su marido –no más que eso- la mujer se quiso disculpar. Pronto se dio cuenta de que su conducta tendría consecuencias mucho más graves.
Tan pronto como regresó a su domicilio en Mar del Plata, el capitán Toulemonde recibió una citación para presentarse ante el jefe de la Armada, Jorge Godoy, quien le impuso una sanción de siete días de suspensión de funciones por los gritos de su consorte. Poco después, fue relevado de su cargo como jefe del Arsenal Naval de Mar del Plata, por presuntas demoras en la entrega de los repuestos de un barco y por provocar la rotura de un motor.
Aunque más tarde fue restituido en su puesto, al comprobarse que dichas acusaciones no tenían fundamento, el Ministerio de Defensa insistió en que Toulemonde había provocado la avería que costó al Estado la suma de 1.395.360 pesos (alrededor de 349.000 dólares).
"Vivimos un calvario de persecuciones. A Jorge no se le permitió revisar el expediente y menos probar su inocencia. Los malos tratos y las humillaciones le provocaron un trastorno de ansiedad", señaló Mónica Liberatori al diario La Nación.
Toulemonde estaba completamente desconcertado pues mientras que sus superiores lo recomendaban para un ascenso por veteranía y buen desempeño de sus funciones, el Ministerio de Defensa seguía achacándole toda clase de errores y desaciertos, aunque sin mencionar el incidente que protagonizó su esposa. Como corolario de ese proceso, hace una semana la Junta de Calificaciones resolvió pasarlo a retiro forzoso.
No sería la primera vez que un oficial de la Armada es dado de baja en extrañas circunstancias. Desde el retorno de la democracia en 1983, ocho oficiales de la Armada han sido pasados a retiro por 'portación de apellido'; vale decir, por tener un cierto grado de parentesco con militares o civiles acusados de atropello a los derechos humanos durante la dictadura.
Pero también por otras causas. En marzo del 2010, el contraalmirante Raúl Viñas fue apartado de sus funciones por asistir a un acto en la Casa Rosada, en compañía de su hijo seminarista y una hija monja. Nueve meses más tarde, el contraalmirante Carlos Castro Madero pidió la baja, en solidaridad con Viñas y sus otros compañeros.
Pero antes de que Marcelo Toulemonde recibiera la notificación de desahucio, ningún marino había sido castigado por la conducta de un familiar.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Ventajas de leer en voz alta

Durante muchísimo tiempo se nos ha hablado de los beneficios de leer en voz alta. Todos recordamos cómo, en el colegio, leíamos por turnos, pero el mayor placer nos lo proporcionaban los momentos en que nos leían nuestros padres y familiares. Los especialistas recomiendan que se lea en voz alta a los niños (y cuantas más personas diferentes lo hagan, mejor, para que puedan tener varios modelos de lenguaje), lo que mejora su uso de la lengua, su vocabulario, su conocimiento del lenguaje escrito y su interés por la lectura en general (aparte de los conocimientos que puedan adquirir del contenido de lo que se les lee). Se recomienda que dicha lectura se produzca también en el entorno escolar, por parte del profesor o profesora hacia los alumnos. Y no sólo en lo que se refiere a niños, los profesores de idiomas han descubierto que leer en voz alta a alumnos adultos es igual de beneficioso, debido a que ayuda a sus estudiantes a reconocer patrones del lenguaje y a enriquecer su léxico.

Parece ser que con el apretado currículo de la mayoría de las aulas pocos profesores tienen ya tiempo para dedicarse a la lectura en voz alta. Más allá de lo que se considera estrictamente necesario (el fomento de la lectura en niños que todavía están aprendiendo a leer), llega un momento en que los docentes ya no consideran que la lectura en voz alta sea un estímulo necesario para sus alumnos, a partir de cierta edad. Sin embargo, muchos profesores (incluso profesores universitarios) están redescubriendo las ventajas de este tipo de actividad. En lo que a la lectura se refiere, nunca dejamos de aprender, somos siempre lectores en prácticas, debido a que el proceso de aprendizaje asociado a este acto es ilimitado. Así, algunas universidades (como, por ejemplo, Oxford) crean sesiones de lectura para sus alumnos, que les ayudan a relajarse y a reavivar la capacidad imaginativa y la pasión por los libros.

Además, parece ser que la afición por la lectura a viva voz va bastante más allá de la enseñanza. El grupo británico The Reader Organisation hace apología del poder social de la lectura compartida, organizando visitas a residencias de mayores, centros de acogida, hospitales, etc., simplemente para leerle a personas que pueden beneficiarse no sólo de la compañía, sino del acto de leer. Algunos estudios apuntan hacia los beneficios de la lectura en la recuperación de pacientes, pero aparte de esto la organización también lleva sus libros, cuidadosamente seleccionados, a zonas deprimidas donde prima el analfabetismo. Y esto no es todo. Una sencilla búsqueda por Internet revela una comunidad creciente de personas que leen no sólo a sus hijos, sino a sus parejas. Antes de dormir como medio de relajación; durante el día, algún párrafo de un artículo o un poema suelto; o mientras uno de los dos conduce y el otro hace de copiloto, para mantener al conductor entretenido. Parece ser que este acto, sencillo pero entretenido, crea un vínculo especial y afianza los lazos de pareja. El acto de leer se convierte en una actividad compartida, interactiva, preparado para ser disfrutado junto a las personas a las que más queremos. Y si nos apetece leer en voz alta y no hay nadie para escucharnos, siempre podemos recurrir a un perro, que por lo visto son excelentes compañeros de lectura, ya que escuchan sin ningún tipo de prejuicio o crítica y, como señalan en The Guardian, se están utilizando en la actualidad en varios centros educativos para ayudar a niños tímidos o con problemas de aprendizaje a mejor sus habilidades lectoras.

La Biblia contesta: ¿Qué significa realmente Efesios 6:4?

El apóstol Pablo escribió: “Hijos, sean obedientes a sus padres en unión con el Señor, porque esto es justo: ‘Honra a tu padre y a tu madre’; que es el primer mandato con promesa: ‘Para que te vaya bien y dures largo tiempo sobre la tierra’. Y ustedes, padres, no estén irritando a sus hijos, sino sigan criándolos en la disciplina y regulación mental de Jehová” (Efesios 6:1-4). ¿Qué quiso decir el escritor inspirado?


La palabra griega empleada en Efesios 6:4 se refiere a la “dirección espiritual” o a “la influencia sobre la mente” que los padres deben brindar a sus hijos, para que armonicen con el propósito de su Creador y les resulte más fácil obedecer Sus instrucciones. Aquí brindaremos algunas sugerencias prácticas que han resultado valiosas y beneficiosas en otras familias.


Dedicarles tiempo


En el antiguo Israel, el padre de familia recibió esta instrucción: “Y estas palabras que te estoy mandando hoy tienen que resultar estar sobre tu corazón, y tienes que inculcarlas en tu hijo, y hablar de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino y cuando te acuestes y cuando te levantes” (Deuteronomio 6:6-7). No cabe duda que el Creador ha puesto en el padre (y también en la madre) la responsabilidad de dar a conocer a su prole cuál es Su voluntad respecto a todo asunto. Pero, el dilema es hallar el tiempo para hacerlo, en especial en esta era moderna tan llena de sacrificios por proveer lo adecuado para la familia así como la variedad de distracciones.


¿Dónde hallar el tiempo, entonces, para inculcar (o grabar) la Ley de Dios en el corazón de los hijos? Es evidente que parte del tiempo que sí pasamos con los hijos presentan incontables oportunidades de hablar de Dios y su ley. Para eso, el padre (y la madre) deben llenarse de todo el conocimiento bíblico posible, y (como hacen algunas aves) dar porciones más “digeribles” a sus hijos pequeños, y aumentar la cantidad y contenido a medida que estos crecen. Al comer juntos, al caminar durante un paseo, al levantarse o acostarse siempre se presentan momentos cotidianamente en los que podemos ayudar a los hijos a reflexionar y aprender acerca de los principios de Dios (Léase Proverbios 6:20-23)


Si reflexionamos bien, tal vez podríamos cancelar un poco de televisión u otra diversión cada semana y estudiar juntos una pequeña porción de la Biblia. A veces, los hijos nos pueden sorprender al responder solícitamente a esos períodos de reflexión espiritual. No tienen que ser sesiones llenas de solemnidad, pero sí cierto grado de respeto y seriedad, pues la idea es ‘conocer la mente de Jehová’. A veces, basta simplemente con leer una parte pequeña de la Biblia y, sin espíritu de competencia de por medio, hacer que los hijos hallen las referencias bíblicas acerca de un texto en particular. Usando y entrenando sus facultades de raciocinio (Léase Romanos 12:1-2), los hijos pueden alcanzar un conocimiento exacto de la verdad, lo cual es la voluntad de Dios (Léase 1 Timoteo 2:3-4).


Debemos enseñarles buenos principios


Un padre de familia dice sin dudar: “Hay que estudiar la Biblia con ellos, y hacerlo con paciencia y mucho cariño”. Es cierto, que cuando crezcan, los hijos elegirán su profesión y su vocación política y religiosa. Sin embargo, para que crezcan sanos y fuertes en todo sentido los padres deben proveerles de sanos principios y valores morales inalterables, que de seguro los acompañarán por el resto de sus vidas (Léase Proverbios 22:6). Si no les damos en casa esa guía la buscarán en otro sitio: el vecindario, los amigos, en la escuela o en la calle. ¿Es eso lo que queremos para nuestros hijos?


Nunca olvide que la Biblia tiene un poder incomparable (Léase Hebreos 4:12), y que su Autor ha tomado en consideración hasta a los más pequeños o infantes (Léase 2 Timoteo 3:15). No se sorprenderá cuanto aprecio sentirán sus hijos por la Palabra de Dios, más aun si la van entendiendo poco a poco (Proverbios 4:18).


Poner nuestra confianza en Jehová


Es cierto, que a simple vista, la tarea de dar guía espiritual a los hijos parece monumental, y de hecho lo es; pero, es quizá lo más importante en la educación y formación de los hijos, y lo que a la larga provee mayor satisfacción (Léase Proverbios 23:24-25; Lucas 11:27). No hay fórmula exacta ni remedio rápido, cada padre debe hallar el modo práctico de criar a sus hijos en la disciplina y regulación mental de Jehová, pues esta instrucción ayuda a los hijos a conocer y comprender los asuntos como los ve Dios mismo. Al tener un conocimiento exacto de Su voluntad les resulta más fácil optar por obedecerla con la vida eterna en mira (Léase 1 Juan 2:17).


Es patente que necesitamos sabiduría para desempeñar esta tarea tan importante. Por eso, el Señor Jesucristo recomendó la oración como el medio para obtener las fuerzas necesarias para tan enorme tarea (Léase Lucas 11:3, 13: compare con Santiago 1:5-7). Cuando los hijos nos observan orar con humildad, se impresionan de nuestra fe y confianza en nuestro Creador. Hay diversas formas de orar, y todas ellas les demuestran a nuestros hijos que creemos sinceramente que “Dios existe” (Léase Hebreos 11:6). Y, ¿no es verdad que nos sobran motivos por los cuales orar (para pedir, agradecer o alabar) a Dios? No descuidemos entonces las oraciones personales y en familia.


No dude que Jehová les dará las fuerzas necesarias, mediante su poderoso espíritu santo (el mismo que usó para ordenar y crear todas las cosas – Génesis 1.2), porque Él bendice a los que están dispuestos a obedecerle en todo sentido (Léase Hechos 5:32; Filipenses 4:5-7, 13). Y, si, como hemos visto, es Su voluntad que los padres entrenen y eduquen a sus hijos en la correcta devoción piadosa que emana de Su Palabra, proveerá a los que le obedecen de toda la ayuda necesaria para que tengan éxito (Léase Proverbios 3:5-6). Él se asegurará de que ustedes tengan éxito, sin “irritar” a sus hijos.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Respeto, una de las piedras angulares del matrimonio

Por Joseph Mac Lean
Rara vez se menciona el respeto en los votos matrimoniales, pues se da demasiado énfasis al amor, que si bien es fundamental para avanzar de la amistad al matrimonio, existen otras piedras angulares que le dan sustento. Están también la admiración, la confianza y el respeto. Sin embargo, este último es la verdadera clave para la durabilidad o permanencia de un matrimonio, claro está junto con la confianza. Veremos por qué.
Es reconocido que el "enamoramiento", ese amor romántico que hace especial, distinta a una persona sobre todas las demás conocidas, dura poco, a lo mucho dos años... tarde o temprano desaparece, y eso es comprensible pues se basa en uno de los aspectos sobre los que funcionan las hormonas. La admiración también decrece con el tiempo, pues se sustenta en una idealización de la persona amada, sobre todo cuando se desconoce el otro lado el asunto: los defectos de personalidad, propios de todo ser humano. Cuando estos empiezan a salir a la luz, "la persona perfecta" empieza a desvanecerse en nuestra mente y corazón. Nos damos cuenta de que la persona elegida no es exactamente como nos parecía. Sin embargo la culpa es de nuestra propia ilusión o fantasía.
Hablando de esto, es comprensible -igualmente válido para hombres y mujeres- que deseemos que la persona amada se ajuste a nuestro ideal o fantasía de pareja. Pero, siendo realistas, nadie puede vivir o ser en verdad la fantasía de otro, ni siquiera la de nuestros padres. Como adultos, hemos decidido tomar las riendas de nuestras vidas (para bien o para mal), y elegimos voluntariamente un estilo de vida u otro, un tipo de educación y entretenimiento por encima de cualesquiera otros, un estilo de vcestir, de alimentarnos, de pensar y sobre todo de creer. Todas esas decisiones, nos convierten en una persona única, libre e independiente. Pero, no quedamos libres del todo de la educación familiar y de nuestros antecedentes (positivos y negativos) de vida, que a veces han quedado enterrados en nuestro subconsciente.
¿Qué es el respeto?
Un diccionario define así el respeto: "Miramiento excesivo hacia la opinión de otro, antepuesto a los dictados de la conciencia propia. // Miramiento, veneración, acatamiento, reverencia; atención particular". Sólo cuando alguien está dispuesto a estimar o valorar correctamente a otra persona, se puede decir que le respeta. Cuando uno llega a conocer y aceptar al otro tal cual es, ni más ni menos, puede decirse que se está poniendo la piedra angular del matrimonio que le brindará durabilidad. Reconocer que nuestros gustos difieren, incluso en grado, evitan los comentarios sarcásticos o las muestras de desdén hacia los gustos del otro. Los comentarios hirientes (aun sin palabras) y el desprecio (una forma exagerada de desdén) resultan devatadores al matrimonio. Se deben evitar a toda costa. ¿Cómo lograrlo?
No resulta fácil, pero un inicio proviene de constatar que tal o cual actividad le gusta a nuestra pareja y le hace feliz; se encuentra más relajada y de muy buen humor. Eso resulta en beneficio para la ota persona también, por lo que debe apoyar a su pareja en la realización de estas actividades, y participar de vez en cuando con ella. Aunque algunas aficiones puedan resultar un poco caras, siempre resultarán más baratas (en todo sentido) a las consultas con expertos de la salud mental y uno se ahorrará mucho sufrimiento y dolor si se cae en una rutina de mutuos reproches y agresiones.
Los buenos matrimonios fomentan la autoestima mutua. Aunque ciertas costumbres y hábitos parezcan extraños, son sencillamente formas distintas de buscar relax o realización. Por ejemplo, puede que un tenista profesional encuentre sosiego al dedicar algunas horas invertiendo parte de sus ganancias en la Bolsa de Valores. Por el contrario, el corredor de bolsa puede hallar distracción al jugar algunas horas el tenis los fines de semana o por las noches, sin el propósito de convertirse en un profesional de dicho deporte. Hay quienes en días soleados prefieren permanecer bajo techo, incluso en el sótano realizando alguna manualidad u ordenando o limpiando el lugar. Es cierto que tal vez su cónyuge prefiera ir a caminar, hacer compras o ir a la playa o a cualquier lugar al aire libre. Aquí hay un conflicto, que se soluciona compartiendo parte del tiempo en ambas actividades: ni mucho de uno ni poco de lo otro. Otras parejas solucionan el asunto, respetando los deseos del otro. Ella o él salen a caminar, a hacer compras y al retorna ambos estarán más relajados y dispuestos a conversar y compartir otros momentos de compañerismo. O pueden salir en la primeras horas de la mañana cuando no quema mucho el sol todavía.
A veces resulta inevitable el tener que asistir o participar en ciertas actividades que quizá hasta odiemos. Es parte del juego social. ¿Por qué no hacer lo mismo con la persona amada? Por ejemplo, si se trata de asistir a un concierto, hay al menos dos caminos: "No deseo ir hoy al concierto ese; ve tú y diviértete"; o bien:" Claro que iré contigo, pero no te quejes si me quedo dormido". No siempre es prudente tomar la actitud de "Tú haz lo tuyo, y yo haré lo mío". Eso, a la larga, no es muestra de respeto. Cuando se mira bien el asunto, la actividad que más le gusta a nuestro cónyuge no es tan desagradable después de todo. Tal vez incoscientemente sintamos el temor de no ser tan diestros o no estar tan enterados del asunto, los que nos haría quedar en ridículo, y es esta la causa, y no la actividad en sí, de nuestro rechazo.
Cuando se ama, uno busca siempre que la otra persona se sienta bien a nuestro lado. Aceptar y llegar a conocer, aunque sea superficialmente la actividad preferida de nuestra pareja, enriquece la relación. Eso es válido incluso en la relación de padres a hijos. Una anécdota que siempre cuento es que, cuando mi hijo mayor estaba en medio de la adolescencia, no le gustaban los boleros ni casi ninguna de la música de mi época. Pero yo la escuchaba de continuo. Un día al llegar a casa, él tomaba una ducha y para mi sorpresa estaba cantando a todo pulmón el bolero "Cenizas" que interpreta Toña la Negra... y entonces contaba con 15 años de su edad. Claro está, que no pasó de ahí, de ser una anécdota. Algo similar me sucedió con su madre. Cuando nos casamos, yo amaba el folclor argentino y la nueva trova, y a Mercedes Sosa y Víctor Heredia en particular. A ella no le gustaba eso para nada, pues prefería entonces la música de Chico Buarque, The Police, Elton John y Cat Stevens, entre otros. Pero, poco a poco, su gusto musical se amplió y en las oportunidades que Mercedes Sosa visitó Lima, ella asistió a sus conciertos y yo no.
A veces los esposos vienen de mundos y generaciones diferentes. Esto, lejos de ser un impedimento, puede resultar fantástico para la felicidad y la permanencia del matrimonio. Es enriquecedor en sumo grado. Una grado de tolerancia bien llevado permite incluso rectifica nuestra propia personalidad, aunque los choques suelen ser inevitables, no deben convertirse en un campo de batalla tampoco. Sólo respetando la manera de ser del otro abrimos la puerta del cambio. Como se deduce de su deficinción, respetar implica "mirar": El ojo considerado y maduro mira con claridad; ve lo que realmente hay y no simples fantasías. Pero también puede discernir (un ver más profundo) las potencialidades de su pareja y ayuda a que afloren y fructifiquen.
Por eso, aunque la Biblia ordena a que la "esposa muestre profundo respeto a su esposo" (Efesios 5:33), el mismo principio es igualmente aplicable a los esposos, en muestra del amor que le debe. Siempre habrá algo que alabar en su pareja, y en tal sentido, nuevamente la Biblia dice: "Su dueño se levanta y la alaba" (Proverbios 31:29), seguramente porque aprecia todo su afán, labor y cualidades puestas al servicio de su casa y su matrimonio, en una muestra clara de respeto, admiración y amor.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Educación infantil entre 0 y 3 años es crucial

Tener éxito, ser optimista y confiado en la edad adulta o por el contrario esperar el fracaso, depende de cómo el ser humano haya sido educado emocionalmente durante los tres primeros años de vida.
Así lo ha explicado el psicólogo y coordinador de la Unidad de Atención Temprana del Hospital San Juan de Dios de Córdoba (España), Juan de Dios Serrano, que ha impartido un curso organizado por la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE) a 25 educadoras infantiles para tratar la estimulación del bebé entre 0 y 3 años.

Serrano ha destacado la importancia "decisiva" de la educación que recibe el bebé durante los tres primeros años de vida, ya que en este periodo el cerebro de los niños crece hasta los dos tercios de su tamaño maduro y su complejidad se desarrolla a un ritmo que "jamás" volverá a repetirse.

Este psicólogo y psicoterapeuta ha añadido que "está demostrado" que el éxito escolar no tiene "tanto que ver" con las acciones del niño o con el desarrollo precoz de su capacidad lectora sino con la influencia de factores emocionales o sociales como por ejemplo "estar seguro de uno mismo" o saber qué clase de conducta "esperan los demás de ti".

Durante el curso, este experto ha tratado de analizar y poner en práctica cómo se debe estimular al bebé a través de distintas actividades que puedan ir desde el masaje hasta hablarle al bebé con palabras cariñosas.

Serrano ha indicado que es "fundamental" que los padres y los educadores infantiles estimulen a los pequeños, ya que técnicas como el masaje ayudan a regular y reforzar las funciones respiratoria, circulatoria y gastrointestinal, al tiempo que mejora el desarrollo del sistema nervioso o aumenta la autoestima del bebé.

También ha recalcado que gracias al masaje el pequeño estará relajado e intensificará la comunicación afectiva con las personas de su entorno, facilitando así la comunicación no verbal.
Serrano ha indicado que todo tipo de estimulación "positiva" influirá en el bebé, ya que cualquier contacto afectivo hecho desde el amor y el cariño hará que éste desarrolle su inteligencia y capacidad emocional en una etapa "crucial" de la vida del ser humano.

Serrano ha lamentado que en ocasiones los padres infravaloran las guarderías ya que, según este experto, la función de estos espacios no se limita al cuidado de los niños, sino a estimularlos y educarlos para que sean inteligentes a nivel emocional.
(Fuente: EFE)

lunes, 23 de noviembre de 2009

Las agresiones de hijos a padres se doblan en dos años y el 40% son de chicas

El número de agresiones de hijos menores a sus padres e incluso abuelos se han doblado en los dos últimos años -de 2.000 denuncias se ha pasado a 4.000-, de las cuales más del 40 por ciento corresponden a chicas, ha explicado en una entrevista con Efe la Fiscal de Sala Coordinadora de Menores, Consuelo Madrigal.

Este tipo de violencia es uno de los que más preocupa a Consuelo Madrigal, que tomó posesión de su cargo en 2008, pues es uno de los delitos que más está creciendo y, actualmente, está preparando una circular dirigida a los fiscales de toda España sobre este asunto.
El aún borrador se centra en el análisis de los recursos que prevé la ley del Menor, en aclarar ciertos puntos en la labor del fiscal y en extremar la sensibilidad cuando se recibe la denuncia, "momento en el que los padres, abuelos u otros familiares están cargados de emociones, se sienten sobrepasados e impotentes y los chicos tienen un discurso poco racional".
Según sus datos, los delitos de violencia doméstica cometidos por menores en 2007 sumaron casi 2.000 y en el 2008 fueron 4.000, aunque "probablemente" la cifra sea aún mayor porque muchos casos no salen a la luz ni llegan al juzgado.
Llama la atención, según la Fiscal de Sala, que hace pocos años el 80 por ciento de los agresores eran varones y el 80 por ciento de las víctimas madres, y ahora la madre continúa siendo la principal agredida, pero la proporción de hijas violentas supera el 40 por ciento.
Aunque no hay un perfil sociológico o psicológico de los menores que cometen estos delitos, sí se detecta una mayor proporción del fenómeno entre las familias monoparentales y aquellas en las que pese a haber un padre su figura está muy ausente, según Madrigal.
La medida más frecuente y eficaz que adoptan los tribunales en estos casos es ordenar la convivencia del menor en un grupo familiar educativo, porque implica proteger a la familia amenazada, alivia la tensión y el menor recibe tratamiento psicológico y terapéutico.
En la mayoría de los casos, el proceso acaba con éxito.
Por otro lado, Consuelo Madrigal ha llamado la atención respecto a que los problemas de autoridad, indisciplina y déficit educativo están siempre detrás de los jóvenes que se confrontan con la ley: "la mayoría proceden de un fracaso de la escuela y/o de la familia".
En este sentido, la fiscal no ha estimado irrelevante el cuidado de las formas y el lenguaje, mostrándose a favor, por ejemplo, del uso del usted en los centros docentes; no sólo cuando el niño se dirija al maestro sino también hacia la cocinera del comedor, el conductor de la ruta, etcétera, porque "todos ellos le están ayudando en su proceso de formación".
El mayor número de delitos que cometen los jóvenes son las lesiones que se producen entre ellos en peleas, sobre todo en lugares de ocio, seguidos de robos con violencia y hurtos.
Los que más han crecido son los delitos contra la seguridad vial, pero se debe a que se han convertido en delitos las conductas típicamente juveniles que antes eran infracciones administrativas, (por ejemplo conducir sin carné), ha añadido.
Aunque los homicidios también se han incrementado, estos "en realidad son muy puntuales y en la mayoría de las ocasiones son imprudentes, accidentes de tráfico, disparo fortuito de un arma de fuego....".
"Muchos de los comportamientos delictivos pasan con la madurez y acaba el proceso educativo", ha concluido la Fiscal, en cuya opinión la ley del Menor es mejorable desde el punto de vista técnico, pero también es una norma que no sólo ha dado un sistema judicial juvenil que exige responsabilidad penal, sino la ocasión de que los jóvenes puedan reinsertarse y enmendar sus errores.

¿Qué significa el matrimonio para el hombre?

Por Joseph Mac Lean

Intentar darle una forma concreta al significado del matrimonio para el hombre es tarea harto difícil, pues existirán tantos conceptos como individuos habiten en la Tierra. Pero, en lo que la mayoría estarán de acuerdo es que los hombres y las mujeres se casan con expectativas distintas, y que dependiendo de la cultura en la que vivan, el hombre sacrifica mucho más que las mujeres; y explicaré por qué.
En especial, en la cultura occidental, al casarse, la mujer inicia por fin su verdadera vida: Cuidar de su casa, atender a su esposo e hijos, a la vez que se esfuerza por llevar una carrera o vida laboral significativa, lo es todo para ellas. En el hombre, el proceso es a la inversa. Su mayor sentido de logro está en su trabajo, la toma de decisiones y la consabida competitividad con otros varones, cosa poco habitual, o al menos no primordial, entre las feminas.
Al casarse, los hombres asumen una serie de compromisos que a menudo le resultan un fastidio, puesto que generalmente han sido organizados por la esposa y en los que rara vez se incluye a los amigos y parientes del esposo. Es un deseo velado de la esposa, que toda persona de "antes" desaparezca por completo de la vida de su esposo (en especial las amigas), demostrando lo "invasiva" que la mujer latina puede resultar ser, en una mala disimulada muestra de celos sin fundamento. El hombre, como es natural, se "resiste" con todas sus fuerzas, generando tensiones a menud innecesarias, pero que una vez superadas correctamente fortalecen la unión.
Claro está que las mujeres también ceden mucho a la hora de casarse. Todavía les fastidia que le cuelguen ese rótulo "de", en clara señal de "pertenencia" y que ha sido motivo de más de una protesta feminista de los últimos 40 años. A veces por cuidar de su familia, han sacrificado exitosas o prometedoras carreras profesionales, para, a cambio, recibir poco o ningún reconocimiento por su abnegada labor doméstica. No pocas veces, son las mujeres las que llevan prácticamente solas la inmensa carga matrimonial, pues los hombres piensan que el matrimonio es cosa de ellas: "es lo que ellas querían, por eso que paguen la factura".
Lo sorprendente es que los hombre siguen casándose (a veces más de una vez) y las mujeres siguen siendo dadas en matrimonio, lo cual demuestra que esta institución no es un asunto de simple capricho femenino, y está lejos de desaparecer. Algo deben buscar los hombres en el matrimonio que compense "todos lo sacrificios" que deben hacer, y la mayoría de ellos apuntan hacía la obtención del placer físico significativo y verdaderamente satisfactorio.
A este respecto, es una fantasía eso de que el hombre soltero la pasa muy bien, pues puede tener a la mujer que quiere cuando se le apetece. La verdad es que todo el plan de abordaje y conquista es una tarea titánica y agotadora para la inmensa mayoría de los hombres. Contrario a ellos, las mujeres no están primariamente interesadas en "eso", sino que buscan una compañía que las escuche o que, oh sorpresa, las entienda (cosa rara vez alcanzable). Y para mal de ellos, la mujer resulta ser mucho más exigente que los varones a la hora de escoger con quien se van a ir a la cama. Los requisitos son mucho más elevados que el de ellos y, como ya se ha dicho, no tienen prisa, menos urgencia, de un encuentro carnal, ni hablar de uno que sea casual.
A cambio de la tan ansiada "variedad", rara vez conseguida, el hombre soltero invierte mucho tiempo, dinero y expectativas. Por lo general, la frustración es el común denominador. En general, los casados son los que consiguen relaciones sexuales verdaderamente gratas, aunque no con la frecuencia que tal vez desean. Sin embargo, el abrazo sexual entre personas casadas va más allá del simple contacto físico; por lo general, se unen más allá de sus cuerpos, y eso difícilmente se puede conseguir fuera de una relación estable. Alcanzar la madurez sexual toma tiempo, y no me refiero a los órganos sexuales, sino a la comprensión mutua de sus necesidades íntimas, la consideración, el amor y el respeto. Sólo en el matrimonio bien fundado es posible convertir el apasionamiento sexual en una virtud , pues la uníon física llega al sublime estado que el Creador dispuso para la raza humana.
A pesar de todo eso, está claro, aún para los hombres que el factor sexual no es, ni por mucho el más importante y significativo del matrimonio. Poca duda cabe que el deseo de tener hijos, presente tanto en el hombre como en la mujer por igual, es una causa suprema de deleite, que a la larga supera a cualquier otro logro que un varón pueda acanzar. (Es un mito eso de que el hombre prefiere más al hijo varón que a las niñas, se les quiere a ambos por igual.) El varón vuelca todas sus emociones y sentimientos en sus hijos de una manera diferente a como lo hacen las madres, pues estas son más abnegadas y protectoras (a veces hasta la asfixia), mientras que los padres son más severos a la vez que procuran que sus hijos, por igual, alcancen paulatinamente la tan ansiada independencia. Observar el desarrollo y la formación de la personalidad del hijo, su florecimiento y verlos "echar a volar" (con todo lo que eso significa) es una maravillosa fuente de deleite para el padre.
Los hijos fijan o estabilizan al hombre de una manera especial, milagrosa. Bien reza un proverbio español: "El hombre completo es aquel que ha plantado un árbol, ha escrito un libro y ha tenido al menos un hijo". La experiencia es sumamente deleitable desde el comienzo, a pesar de lo agotadora que resulta la tarea y lo ingrata que suele ser a veces. El hombre sin hijos está, por tanto, incompleto; aunque obtenga otros logros en la vida, ha perdido su lugar en la Historia. Y no es asunto de sencillamente ir regando hijos por ahí sin casarse. Los hijos deben criarse con ambos padres y ser producidos con afecto y cariño y proveérsele una educación integral, para lo que siempre es mucho más ventajoso estar debidamente casados, con todo lo que ese compromiso implica.
Otro factor que los hombres toman en cuenta es que en los matrimonios bien constituídos él no tiene que "fingir", sino que le es posible ser él mismo. En otras áreas debe comportarse como es debido, aun a costa de su propia integridad, es decir sin revelar su verdadera personalidad. Pasar el día "fingiendo" una confianza que tal vez no posean, por ejemplo, es sumamente agotador. En otras ocasiones debe ser "amable" con personas a las que en verdad detesta, simplemente porque eso es lo "conveniente". Debe siempre conocer casi todas las respuestas y soluciones a cuanto problema se le presente fuera del hogar. Que diferente es cuando llega a los brazos de su compañera, su socia que lo conoce y, lo más importante, que lo acepta y lo ama a pesar de sus no tan evidentes debilidades para otros. Sólo en casa, el hombre puede incluso llorar de rabia ante una injusticia cometida, en el regazo de su amada, o jactarse a sus anchas de sus logros y éxitos sin suscitar ninguna clase de envidia.
Sólo en casa el hombre puede andar en andrajos, si así lo desea, sin afeitarse (claro, no tan a menudo) o completamente desnudo sin levantar ninguna clase de censura o reprobación. Esa clase de aceptación, sin exageraciones, es la que un hombre busca en su cónyuge: que lo acepte por lo que él realmente es; por eso el hombre busca a la mujer ideal y la hace SU ESPOSA, su socia, su compañera íntima. La mujer que está dispuesta a hacer precisamente eso por su hombre, tiene asegurada su fidelidad, cariño, amor y cuidados exclusivos y jamás temerá que cualquiera "otra" (y no me refiero solamente a otra mujer) se lo arrebate. Él buscará librarse de cualquier otro compromiso con el fin de estar en su casa y cenar con su familia, sin que esto signifique una renuncia extrema o un sacrificio abnegado, sino todo lo contrario, un verdadero placer.
A la larga, ningún hombre en su lecho de muerte se lamenta no haber pasado más tiempo en la oficina o en el laboratorio, o en la fábrica, ni con los amigos. La mayoría se lamenta no haber pasado más tiempo con su cónyuge y con el fruto del amor entre ellos, sus hijos. Siempre queda esa sensación que pudo hacerse más a favor de ellos, y dependiendo de las circunstancias, por lo general agradecen todos esos años compartidos y se disculpan por los "malos momentos" inevitables en toda relación sentimental, más aún en la conyugal.
Y podría seguir escribiendo, sólo que no quiero despertar en mí, por el momento, el deseo de volver a casarme, a lo que no he renunciado indefectiblemente... después y a pesar de todo.

domingo, 22 de noviembre de 2009

La Biblia contesta: ¿Cómo comer juntos en armonía familiar?

Por Joseph Mac Lean

Existen múltiples oportunidades de comer en la compañía de otras personas, lo que puede resultar ser una bendición o una maldición. Sin importar lo que se sirva a la mesa, lo más importante es el saludable alimento espiritual , emocional y social que se provee. De usted depende que este sea magro o abundante y exquisito. Es mucho más importante, empero, alcanzar una verdadera armonía familiar a la hora de compartir los alimentos.
El alimento físico es tan esencial que cuando Dios hizo los preparativos para el hogar de los humanos, dotó al jardín de Edén de toda clase de árboles para alimento (Génesis 1: 28-29;2:9; 3:2). Aún en imperfección heredada (Romanos 5:12), los siervos de Dios se caracterizaron por ser hospitalaios, como lo fue Abraham, según Génesis18:6-8 (compare con Hebreos 13:2). Aunque José, el hijo de Jacob, tenía razones para guardar rencor a sus hermanos, no sólo les proveyó el sustento para ellos y sus familias (Génesis 43:33, 34) sino que, lo más importante, les dio la tranquilidad de haberles extendido su perdón(Génesis 45:2-5) y les ayudó a comprender que Jehová había aprovechado bien ese acto innoble de parte de ellos para convertirlo en el salvador de su pueblo (Génesis 45:6-8) y por ende de la descendencia prometida, el Mesías (Génesis 3:15; Gálatas 3:16): Un asunto de trascendencia universal.
La noche en que Israel habría de salir de Egipto, dejando atrás siglos de esclavitud abyecta, Jehová dispuso que celebraran ese acontecimiento con una cena especial, en familia, que llegó a ser conocida como la Pascua (Éxodo 12:1-7). De hecho, esta celebración llegó a ser una de las fiestas más gozosas del pueblo de Israel, que incluso el Señor Jesucristo, como judío, celebró durante su ministerio terrestre (Juan 2:13, 23; 6:14; 13:1; Marcos 14:1,12-16), pues esta prefiguraba el sacrificio que él mismo estaba dispuesto a realizar en favor de la humanidad (Juan 1:29;1 Pedro 1:19; Revelación 7:10). En innumerables ocasiones, los siervos de Dios se han reunido en felices ocasiones para compartir alimentos variados, pero a su vez compartieron su fe que es lo más importante (Efesios 5:15-20), sin buscar excusas para excesos y abusos en el comer y el beber.
Una investigación exhaustiva de este asunto nos muestra que la Biblia nos aconseja siempre a convertir las ocasiones para comer en un verdadero regocijo, sin importar si lo que se sirve es(comparativamente) un "pan seco":
  • "Un corazón calmado es la vida del organismo, pero los celos son podredumbre a los huesos" (Proverbios 14:30)
  • "La calma de la lengua es árbol de vida, pero el torcimiento en ella significa un quebrantamiento del espíritu" (Proverbios 15:4)
  • "Los labios de los sabios siguen esparciendo conocimiento, pero el corazón de los espíritus no es así" (Proverbios 15:7)
  • "Mejor es un poco en el temor de Jehová, que una abundancia de provisión, y, junto con ella, confusión. Mejor es un plato de legumbres donde hay amor que un toro cebado en pesebre y, junto con él, odio" (Proverbios 15:16,17)
  • "Haz rodar sobre Jehová mismo tus obras y tus planes serán firmemente establecidos" (Proverbios 16:3)
  • "Mejor es un poco con justicia que una abundancia de productos sin rectitud" (Proverbios 16:8)
  • "Los dichos agradables son un panal de miel, dulces al alma y una curación a los huesos" (Proverbios 16:24)
  • "Un hombre que para nada sirve desentierra lo que es malo y sobre sus labios hay, por decir así, un fuego abrasador" (Proverbios 16:27)
  • "Mejor es comer un pedazo de pan seco con el cual hay tranquilidad que una casa llena de los sacrificios de la riña" (Proverbios 17:1)

La comida familiar

Muchos padres se quejan de que no tienen tiempo para atender todas las responsabilidades que la Biblia les invita a llevar a cabo. Sin embargo, pasan por alto que tienen muchas oportunidades de, sin exasperar a sus hijos (Efesios 6:4), tener conversaciones edificantes e instructivas en todo sentido, mientras comparten los alimentos cotidianos (Deuteronomio 11:18-19). Los padres atentos y piadosos no sólo proveen alimento material de calidad a sus familias, sino el entrañable ambiente cálido, libre de disputas y debates sin sentido, que amargan el espíritu (Efesios 4:31). Tampoco es asunto de convertir en un ritual, si no que dependiendo del momento o las circunstancias todos los miembros de la familia ansíen estar presentes, pese a sus variadas ocupaciones, en algunas de las comidas en familia.

¿Qué hacer?

Cada miembro de la familia debe aportar ideas sencillas para convertir un simple acto de "llenar el estómago" en todo un acontecimiento. Para empezar, los buenos modales en la mesa son fundamentales. Nadie debe gritar ni atragantarse de comida de modo que no pueda participar de la amena conversación. De hecho, como signo de buena educación, es propio dar gracias al gran Sustentador (Marcos 14:22,23), nuestro Creador antes de las comidas. En ocasiones, quizá también deseen orar al final (Deuteronomio 8:10-12); y, siendo una ocasión tan solemne, todos los miembros de la casa presentes deben participar de esa oración.

Así como la variedad de alimentos servidos contribuye al bienestar de todos, la variedad de temas de conversación edificante pueden ayudar a estrechar los vínculos de unión familiar. Aun los niños pueden aportar en estas gozosas ocasiones; ellos también forman parte de la familia. Evite tratar asuntos de disciplina o corrección a la hora de comer. Jamás prive a nadie de los alimentos que se merece a causa de algún hecho malo; imite a su Creador (Mateo 5:44-46). En otro momento se pueden manejar los asuntos que requieran disciplina y hasta algún tipo de castigo (Romanos 11:22).

Al finalizar cada comida, no hay necesidad de que siempre todos salgan presurosos a sus propias actividades sin necesidad. Una charla de sobremesa, participar en algún tipo de juego (armar un rompecabezas, algún reto lexicográfico, cantar, etc) unos minutos ayuda a que empiece sanamente la digestión. Quien se encargue de recoger la mesa y lavar los platos ese día, lo hará un poco más tarde, pero seguramente con un espíritu mucho más alegre y no verá esa tarea como una verdadera carga: es su contribución a la felicidad y salud familiar (Lucas 10:40-42; Juan 12:2). Jesús acostumbraba tener conversaciones de sobremesa con sus discípulos, su familia espiritual (Lucas 11:36), y en ocasiones trató asuntos sumamente vitales para su salud espiritual, como después de la última cena pascual, en que les reveló, una vez despedido el indeseable y traicionero Judas Iscariote (presuroso de justificar su paga injusta), que ellos serían incluídos en el "nuevo pacto" (Mateo 26:20, 26-30).

Aunque es Dios el gran Proveedor, jamás olvidemos de agradecer a quienes trabajaron duro por traer el pan a la mesa ni a quien se afanó, a veces largas horas, por prepararlo de un modo deleitable y nutritivo (Proverbios 3:28). Algún día los hijos añorarán la sazón familiar, en especial si les toca vivir situaciones difíciles (Lucas 15:17).

Siendo una actividad cotidiana, a veces se le pasa por alto en ser considerada una oportunidad más de mostrar la clase de celo piadoso que se requiere de personas de fe: "Cualquier cosa que estén haciendo, trabajen en ellos de toda alma, como para Jehová y no para los hombres, porque ustedes saben que es de Jehová de quien recibirán el debido galardón de la herencia." (Colosenses 3:23-24). Luego de Armagedón, Dios mismo se encargará que todos reciban una abundancia de alimentos, pero en plena paz y libertad de toda perturbación (Salmos 37:10-11; 29; 72:3, 7,12, 16). Mientras ese día glorioso llega, que se nos halle "en paz" (2 Pedro 3.14) incluso en el bendito privilegio de comer en familia.

domingo, 1 de noviembre de 2009

¿Quién pierde con un divorcio?

Por Joseph Mac Lean

Aunque a veces no queda más remedio que obtener un divorcio, la verdad es que a fin de cuentas hay más daño y perjuicio, evidente o no, para todos los implicados y no sólo los cónyuges. Por ejemplo, sufren los hijos (de haberlos), los parientes, los amigos, los vecinos y hasta los compañeros de trabajo. Claro está que es posible todavía "rehacer" y "continuar" con la vida de uno. De hecho, pocos son los casos que terminan en una verdadera tragedia; por eso quedan ocultos el dolor, la frustración y la rabia contenidas.
Muchas veces el divorcio pone fin a una clase de vida en la que es común el maltrato, tanto verbal, psicológio o físico. Sin embargo, en algunos casos el divorcio pone fin a "un matrimonio sin amor", o sencillamente a que la pareja descubre que no hay ningún futuro para ellos juntos; sencillamente han perdido el rumbo y ya no tienen los mismos objetivos de vida y es una tremenda carga soportarse uno al otro, aunque no medie violencia alguna.
El trámite legal para obtener un divorcio, es cierto, es mucho más largo, tedioso, costoso (en muchos sentidos) y complicado que el que se hace para obtener una licencia de matrimonio. Y, por muy "civilizado" que sea, siempre hay momentos críticos y lamentaciones. No pocas parejas han suspendido todo trámite judicial e incluso se han reconciliado para siempre. Aún así la tasa de divorcios se ha disparado en fechas recientes por todo el mundo. Y, en buen cuenta, no importa que uno se considere culpable o víctima, al final todos sufren con un divorcio, por eso muchas parejas prefieren luchar por su matrimonio, o soportar sus vicisitudes y apegarse uno al otro aunque el amor que los unió se haya desvanecido tiempo atrás. Todavía es factible recuperarlo y hasta hacerlo más maduro y duradero.
Sin importar la causas para solicitar o aceptar un divorcio, el costo es sumamente alto para muchas personas. Veamos el efecto en los hijos, los más cercanos a la pareja después de todo. Por más que los padres se esfuercen por llevar un divorcio "inteligente" (¿cabe el adjetivo?) y causar así el menor dolor, la verdad desnuda es que no existe divorcio perfecto. Con el tiempo, los efectos de ese divorcio se harán manifiestos en los hijos en su edad adulta. Nunca la ruptura de los padres resulta inocua a los hijos... ¡Nunca!
El punto principal es que se debe reconocer que si la pareja no supo manejar sabiamente su matrimonio, cuando incluso imperaba el amor, muy difícilmente podrán manejar las diferentes etapas del divorcio, cuando impera ahora la vergüenza, la frustración, la rabia, el desconcierto y hasta odio por la antes persona amada. Estos sentimientos, por muy controlados que estén, no dejan de inducir a un comportamiento violento aunque muchas veces velado. Pero, los hijos y los parientes y amigos cercanos pueden percibir (y a menudo soportar) esa angustia contenida y alguno que otro arrebato. Y de hecho afecta, casi siempre para mal, todo el resto de la vida de los divorciados y los implicados.
Otra parte del mito es que se piensa que los hijos estarán más contentos si sus padres (por separado, claro está) buscan la felicidad con otra persona distinta al otro progenitor. Nada más lejos de la verdad. Psicólogos y terapeutas concuerdan en afirmar que los niños son mucho más felices y crecen mejor si los padres permanecen juntos a pesar de sus diferencias. Por eso, aun cuando sus padres estén divorciados mucho tiempo, siempre abrigan la esperanza de verlos juntos de nuevo, aunque no lo manifiesten abiertamente. Cuando eso no sucede, es una herida que llevarán por siempre en su corazón.
Si resulta dífícil criar a los hijos bajo el mismo techo, pero todavía un hogar "dividido", imagínese lo extenuante y frustrante que resulta intentar educarlos y disciplinarlos a distancia. Los hijos no son artefactos electrónicos que se puedan dirigir a control remoto. Son seres humanos que han sido diseñados para que sus padres los amen, les muestren afecto, los instruyan y disciplinen 'cuando se acuestan', 'cuando se levanten', 'cuando se sienten en la mesa', 'cuando van por los caminos'... cosas imposibles de hacer a cabalidad cuando se les ve de vez en cuando, y a veces en visitas restringidas o vigiladas. Habría que ser todo un maestro en pedagogía (o un mago, si cabe la expresión) para hacer todo el trabajo de padre o madre en unos cuantos minutos a la semana.
¿Qué hay de los parientes y amigos cercanos? Independientemente de las causas del divorcio o a quien consideren como el culpable, las familias se dividen y el círculo de amistades se rompe, a veces para siempre. Como es natural, las familias y amigos íntimos tratarán, a modo de consuelo, de proteger al divorciado más cercano a ellos. Pueden esparcir rumores o chismes acerca del otro cónyuge que, ciertos o no, lo harán ver hasta como indeseable, en la falsa idea de que así cuidan de su hijo, hija o amigo íntimo. Nada más perjudicial y desconcertante para los hijos, pues en un divorcio nadie es completamente víctima o victimario... la culpa se reparte, en algunos casos por igual, y reconocer eso puede ayudar a los afectados a recuperarse de los trastornos emocionales que le sobrevienen al período incial de un divorcio.
Los parientes, padres y hermanos en especial, por lo general cierran filas alrededor de su pariente "herido", aunque la mayor parte de la culpa o responsabilidad recaiga sobre él o ella. Eso es hasta cierto punto natural, normal, comprensible. Pero, si piensan genuinamente en el bienestar de los hijos, hablar mal del padre o la madre no les reportará ningún bien a ellos, más aún si los comentarios son exagerados por no decir falsos. Muchas veces los hijos saben gran parte de "la verdad de la historia" y los parientes suelen olvidar todo lo que anteriormente el otro cónyuge aportó para alcanzar la felicidad de su matrimonio y sus verdaderos sentimientos y acciones. Muy rara vez le reconocen, que siendo inocente, haya tenido que renuncia a su propio dolor de, por ejemplo, haber sido traicionado, e intentar la reconciliación otorgando su perdón al cónyuge adúltero. A la hora de emitir juicios y en honor a la verdad y la imparcialidad, sería justo hablar a los hijos de las buenas cualidades de ambos padres, aunque sea comprensible (pero no deseable) que de vez en cuando hayan comentarios duros, por decir lo menos, pues finalmente todos somos imperfectos, o no podemos granjearnos las simpatías de todos
¿Y los amigos? También deben "elegir" a uno u otro, pues difícilmente podrán estar, los ahora divorciados, en futuros eventos sociales o simplemente en una charla amical ordinaria. Siempre se tiende a preferir a uno y desechar al otro, a veces de modo hasta grosero o indecente. No es extraño que algunos de esos "amigos" hayan sabido de las cuestiones y problemas, incluso un adulterio, que condujo finalmente al divorcio. Entonces prefirieron callar, pensando que era lo mejor, en espera que la pareja halle sola la solución a sus problemas y no cargar con la responsabilidad de la separación al develar o siquiera insinuar que algo no andaba bien en ese matrimonio. Pero, una vez acaecido el divorcio, se vuelven firmes defensores de uno y hasta en enemigos declarados del otro (tal vez para así ocultar el hecho de que conocían perfectamente el adulterio de su amigo o amiga preferida). Si se trata del cónyuge "inocente", hasta pueden levantar sospechas sobre sus reales intenciones en su lucha por mantener su matrimonio o haber extendido el perdón necesario para seguir adelante sin pensar en un divorcio. Y los que es pero, compartir sus ideas y sentimientos con los hijos de la pareja separada.
Nunca se terminará de estudiar y publicar los efectos dañinos de un divorcio. Con razón la Biblia dice que Dios "odia un divorciarse", y Él, que es el Fundador de la familia, sabe lo que le conviene al ser humano. El trauma que surge de un divorcio alcanza a todos, no sólo a los antiguos cónyuges, y es un precio demasiado alto a pagar. Como indican las estadísticas, si alguno o ambos deciden volver a casarse las probabilidades de alcanzar cierta de medida de éxito y felicidad es mucho menor que en el primer matrimonio. Los hijos pueden crecer con la idea de que no hay que esforzarse por honrar los compromisos. Los parientes y amigos pierden la intimidad de alguien que tal vez sea valioso en sus vidas, porque como dice el dicho "uno no se casa solamente con una persona, sino con todo su entorno, su familia y amigos también".
Por eso, si usted está pasando por problemas en su matrimonio, busque ayuda y pronto. No piense en darle fin en condiciones ventajosas, porque les digo la verdad: a la larga no tiene ninguna ventaja valiosa y sí abundantes desventajas e inconvenientes. Quienes le animan a obtener un divorcio tal vez no estén a su lado para cuando usted tenga que lidiar con su lucha por hallarle un nuevo rumbo a su vida, porque quizá el mayor dolor y temor que deviene de un divorcio es ese: se desvanece el proyecto de vida que uno elaboró con tanto cuidado desde el momento que se enamoró. Después del divorcio, se considere uno inocente o culpable, uno se siente perdido, y absolutamente solo. Por eso, piénselo muy bien pues el costo es sumamente elevado y doloroso.

sábado, 24 de octubre de 2009

Lo que los jóvenes necesitan

Por Joseph Mac Lean

En un mundo tecnificado, con tantos aparatos modernos y de fácil acceso para los jóvenes, uno pensaría que ya no necesitan mucho más, pero la realidad demuestra que no es así. Básicamente, los jóvenes de nuestros tiempos tienen las mismas necesidades de siempre: Disciplina, Instrucción y Afecto. Es decir, para simplificarlo: DIA; así resulta mucho más fácil recordar estas cosas esenciales, si a usted le toca cuidar, educar o guiar a personas jóvenes.

Los aparatos modernos, en especial el celular, facilitan sobre todo la comunicación. Pero, ¿está garantizado que harán buen uso de ellos? Lo más fácil, para los padres, es negarles el acceso a ellos. Sin embargo, los están incapacitando para lidiar más adelante en el ambiente amical y laboral que les tocará vivir. Y no sólo es el celular, sino la Internet, los videojuegos y los dispositivos móviles de oír música o ver películas o la televisión. Casi todos esos artefactos están diseñados para aislar, de un modo u otro, a sus hijos de las personas que deben cuidar de ellos.

La juventud pasa rápidamente, apenas dura unos pocos años (unos diez apróximadamente). Un ser humano alcanza en promedio la madurez, en casi todo aspecto, alrededor de los 25 años; y la pubertad dura entre los 11 y los 15 años, aproximadamente. Sin embargo, esos años son tan importantes como los primeros 7 años de vida en que se forma la personalidad de un individuo, es decir la esencia y raíz propia de la persona interior. Claro está, que la pubertad y la adolescencia no están libres de altibajos ni turbulencias, que a menudo los jóvenes no saben sobrellevar. Una razón es que desconocen los cambios que están sufriendo y sus efectos.

También, los padres y maestros no hacen los ajustes pertinentes en su modo de educarlos, pues deben reconocer que el muchacho o la muchacha necesitan no sólo de más libertad de movimiento, sino también mayor libertad de expresión y selección del estilo de vida que más le acomode a la persona. Además, los jóvenes empiezan a tener ideas y sentimientos propios, a veces diferentes a los de sus padres y necesitan revelarlos y así ganarse el respeto de otras personas, en especial de sus padres y maestros.

Puesto que todo joven necesita ser oído, es bueno mantener largas conversaciones con ellos a fin de que no sólo nos revelen sus pensamientos, sino también (y es más importante) sus sentimientos. Muchos adolescentes parecen reservados y callados, pero si se les da la oportunidad de hablar, a veces sorprenden por la profundidad de sus conocimientos en alguna materia en particular, o sus impresiones y sentimientos respecto a la realidad local, nacional, e incluso internacional. Los jóvenes aprecian cuando los adultos les prestan una sincera atención y dedican tiempo a escucharles sin juzgales. Cuando ellos ven que usted suspende otras labores importantes y les escuchan, atención, consciente o incoscientemente se dan cuenta de que usted los considera aun más importantes. Pero, salvo para corregir alguna rudeza en la forma de hablar, guárdese de cortarles y espere su momento para encomiar su franqueza y llenar los vacios de información; ellos lo agradecerán. Como dice un refrán: "Sabiendo lo que tenemos, sabremos lo que nos falta". No se apresure a pensar que toda la juventud está perdida, porque no es así.

También es necesario que les ayude a escoger y cuidar bien de sus amigos. Tal vez a usted no le agrade alguno en particular, pero no se apresure a sacar conclusiones. Prepare a su hijo a estar atento a las "señales" que convertirían a una amistad en "indeseable", pero permítale que sea él quien decida romper todo contacto con esa persona. Si el peligro es evidente y su hijo no reacciona, entonces es momento de actuar con más firmeza. Anime siempre a su muchacho o muchacha a buscar personas "sabias y decentes" y provéales las armas necesarias para que aprendan a diferenciarlas. Evite a toda costa el prejuicio racial o socio-económico, o de cualquier otra índole. Más tarde o más temprano, tendrá que lidiar con toda clase de personas y mantener su propia integridad.
Finalmente, acepte el hecho de que hijo es una persona única en el mundo y que debe aprender a definir y defender su propia identidad. Si usted le ha inculcado buenos valores y le ha brindado los mejores ejemplos, difícilmente se apartarán de esa senda. Pero ese es un trabajo que empieza desde la infancia. Sobre todo, aprenda a darles razones que sustentan ciertos principios y los efectos benéficos y perjudiciales de cumplirlos o pasarlos por alto.
No hay duda, especialmente en nuestros días es muy dificultoso el lidiar con los jóvenes, pero es posible obtener una buena medida de éxito. Yo mismo lo he comprobado a lo largo de mi vida, pues hoy se cuentan entre la multitud de mis amigos a anteriores jovencitos y jovencitas a quienes tuve la dicha de guiar, de un modo u otro, en la etapa difícil de la adolescencia. Algunos me llama cariñosamente "papá". Creo sinceramente que valió muy bien la pena, más aun cuando eso me capacitó para la tarea de educar a mi propio hijo, y hoy enfrento la delicada misión de ayudar a mi menor hija a salir airosa de esta prueba que la vida nos da a todos. Sé que aplicando lo aprendido, especialmente de la Palabra de Dios, la experiencia acumulada y mis buenos deseos me servirán para cumplir de corazón esta tarea encomendada por nuestro Creador mismo. A nadie delegaría yo esa dichosa labor, que es ante todo un bendito privilegio.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Tortugas pueden ser dañinas como mascotas


Una tortuguita puede parecer la mascota ideal, pero agentes sanitarios están advirtiendo que las tortugas pueden dañar la salud luego de que dos niñas enfermaron de salmonela después de nadar junto a sus anfibios en una piscina de patio.
Un reporte de la revista Pediatrics destacó la mayor epidemia de salmonela en Estados Unidos cuya causa fue adjudicada a tortugas y que ocurrió entre mayo del 2007 y enero del 2008, lo que hizo que 107 personas en 34 estados enfermaran, incluidas las dos niñas que nadaron con las tortugas.
Pese a una prolongada prohibición federal de venta de pequeñas tortugas, los reptiles continúan siendo vendidos en Estados Unidos y pueden hacer que sus dueños, usualmente niños pequeños, enfermen de salmonela. "En esta epidemia, un 59 por ciento de los pacientes tenían 10 años o menos y un 33 por ciento de todos los pacientes fueron hospitalizados", dijo la médica investigadora Julie Harris, epidemióloga con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades Atlanta, Georgia. "La mayoría de las personas no está consciente de los riesgos de las tortugas como mascotas (...) hemos observado una fuerte asociación entre la exposición a tortugas y las infecciones de salmonela en esta epidemia", explicó.
Cuarenta y siete de los 78 pacientes entrevistados- o un 60 por ciento- reportó haber tenido contacto con tortugas durante la semana previa a caer enfermos. Las tortugas y otros reptiles son receptores reconocidos de salmonela y mientras que la venta y distribución de tortugas pequeñas- que miden menos de 10 centímetros- fue prohibida oficialmente en 1975 en Estados Unidos, siguen ocurriendo casos de infecciones de salmonela asociados con tortugas.
Harris dijo a Reuters Health que la salmonela es una "infección seria", que puede llevar a la hospitalización y en algunos casos, la muerte. "Los niños son más susceptibles que los adultos y a menudo tienen más complicaciones por la infección", añadió la especialista.
Las tortuguitas están disponibles de forma ilegal para el público desde diversas fuentes, tales como tiendas de mascotas, ferias, vendedores callejeros e Internet. Pero Harris señala que no hay que dejar ser engañado por los vendedores. "Nadie ha logrado crear una tortuga libre de salmonela", explicó. "Incluso si una tortuga nace sin salmonela, debido a que esta existe en muchos lados en el ambiente, es difícil, sino imposible mantener libre a una tortuga de la enfermedad", explicó la experta.

miércoles, 7 de octubre de 2009

¿Está de verdad enamorado?

Por Joseph Mac Lean

Una de las preguntas más desconcertante es: ¿Cómo saber si uno está verdaderamente enamorado? Aunque nadie puede acertar al 100% en la respuesta, he aquí algunas pistas, y si usted alcanza al menos un 51% de certeza, dese por bien servido.
El enamorarse abarca muchas cosas: amistad, buen humor, compañerismo, entre otras. Uno puede sólo aproximarse a comprender si está enamorado o no a través de analizarse primero, y luego a la otra persona. Veamos:
1. La prueba de la libertad. Un grado de independencia saludable, que incluye tener (o mantener) amistades personales de ambos sexos, es una muestra de que uno está bien encaminado. Esto permite a cada miembro de la pareja seguir cultivando actividades o intereses que la otra persona no comparte o le agradan. Llegar a un acuerdo razonable de por ejemplo, mientras él juega al tenis (o hace otra cosa) con un amigo, ella puede ir de compras con una de sus amigas o algún familiar. Respetar la intimidad del otro es fundamental para el éxito de una relación amorosa.
2.- La prueba de la generosidad. La clave del amor es cuan dispuestos estamos a sacrificarnos por el otro, y el sacrificio demanda pérdida y a veces sufrimiento, y hacer cosas por el otro aunque a nosotros nos parezcan desagradables. No basta amar de palabra, a menudo los hechos cuentan más. Las oportunidades de demostrar amor mediante el sacrificio personal son infinitas, lo que demuestra su espíritu generoso y cuato ama usted a esa persona.
3. La prueba de los agradecimientos y las disculpas. Nunca es fácil reconocer que uno está equivocado, debemos aceptar este hecho. No es cierto (y suena hasta absurdo) eso de "Amor es nunca tener que pedir perdón". Puesto que todos somos imperfectos (algunos más que otros), no siempre acertamos en nuestras expresiones o actos, por eso es vital estar dispuesto a disculparse una y otra vez. Decir "perdóname", "lo siento", "no sabía que...", "estaba equivocado", no son fáciles de pronunciar, pero son importantes para el amor duradero. Pero disculparse es sólo una parte del asunto, pues es necesario saber agradecer de continuo y a veces no basta con un simple "Gracias". Las muestras de bondad y de amabilidad no deben ser pasadas por alto ni ser consideradas un derecho per se, sino más bien deben verse como un privilegio; esto es vital no sólo entre los amigos, sino especialmente entre los enamorados.
4. La prueba del sexo. Si no están todavía casados, las muestras de afecto deben ser muy controladas para no incitar deseos impropios en la otra persona. Estar a solas adrede en lugares solitarios, con el propósito de propiciar relaciones sexuales (sin estar aún casados, por muy anticuado que suene) no es una prueba de amor genuino, sino de simple apasionamiento. Como suele suceder, una vez satisfecha la pasión, pasa poco tiempo para que uno (o ambos) pierdan el interés en el otro. Y si ya están casados, ¿está usted consciente de las necesidades sexuales de su cónyuge? La entrega íntima, cariñosa que conlleva la relación sexual bien orientada es, con frcuencia, mucho más beneficiosa para la estabilidad de la pareja que cualquier otra cosa. Alcanzar la plenitud en la intimidad es un privilegio que pocos matrimonios llegan a alcanzar, y no me refiero solamente al orgasmo. Se debe hallar un equilibrio entre las necesidades del hombre (frecuencia-cantidad) y las de la mujer (calidad-afecto). Cuando ambas encuentran su punto de equilibrio, entonces podemos hablar de amor completo.
5.- La prueba del dinero. Puesto que tienen antecedentes distintos, el punto de vista del dinero (y qué hacer con él) difiere en la pareja. Especialmente, en épocas de crisis, el dinero puede unir a una pareja o dividirla irremediablemente. ¿Quieren ambos las mismas cosas? ¿están de acuerdo en lo que significa y demanda el éxito? ¿Cuáles son las metas personales, de la pareja y de la familia, respecto al dinero? Preparar un presupusto juntos y fijarse un cronograma para comprar y darse algunos gustos, es una clave de que uno entiende las necesidades materiales del otro, y está dispuesto a satisfacerlas, tanto como sea posible. Pero, los deseos son otra cosa, pues a veces son simples caprichos que en vez de beneficiar a la pareja la perjudican, sea por el costo de alcanzarlos o por el tiempo que se dedica uno a satisfacer los más mínimos deseos, apartándolo de su pareja.
¿Cómo le fue? ¿Puede usted ahora decir que está realmente enamorado de su pareja? Bueno, si ve algún campo a mejorar, es tiempo de ponerse manos a la obra. Caso contrario, es mejor descontinuar la relación, o "darse un tiempo" (un eufemismo reciente) hasta que uno haga los cambios respectivos y esté listo para enfrentar los retos de enamorarse. Cuanto más se esfuerce por alcanzar un grado aceptable en cada uno de los aspectos descritos, más fuertes se harán sus vínculos, pues la clave no está en encontrar la persona adecuada, sino ser la persona adecuada.

Que sus hijos lean para ser brillantes


Por Joseph Mac Lean

No ha duda que los padres desean que sus hijos sean brillantes en la escuela. Pocas cosas satisfacen más a los padres que sus hijos obtengan buenas (si no excelentes) calificaciones y que disfruten su paso por las aulas. Pero, ¿cómo conseguirlo? Una herramienta valiosa para obtener conocimiento útil es la lectura. De hecho, la existencia de la civilización misma depende de los libros, y una persona verdaderamente culta es una que lee con regularidad.

Los muchachos y muchachas que son buenas lectoras son, por lo general, buenos estudiantes, obtienen mejores calificaciones y saben relacionarse mejor con las demás personas. Por eso, nunca minimice el valor de que sus hijos lean, en especial si usted mismo no es un asiduo lector.

He aquí algunas estrategias útiles para proveer a sus hijos de esa herramienta fundamental en alcanzar el éxito en la escuela y en la vida:

1. Que lean desde pequeños. No sólo le hable a sus hijo desde la tierna infancia, sino que también debe usted leerles con frecuencia. En especial, si los coge usted en sus brazos mientras les lee y añade calor y afecto a la lectura, ellos de seguro lo disfrutarán mucho. Desde temprana edad, sus hijos adquirirán un amplio vocabulario y aumentarán paulatinamente su comprensión de las cosas. Aún siendo pequeños, use las ilustraciones de los libros para que ellos "participen de la lectura". Para cuando sus hijos vayan a la escuela, ellos ya deben estar familiarizados con la lectura, aunque no sepan leer por ellos mismos.

2. Que amplíen su vocabulario. No sólo se limite a dar órdenes a sus hijos, como único medio de comunicación entre ustedes. Converse con ellos cotidianamente y utilice un vocabulario cada vez más amplio y explique usted determinada palabra que ellos no entiendan o sea nueva. De vez en cuenado, muéstreles que usted mismo necesita recurrir a un diccionario. Para cuando llegan a la escuela, los niños necesitan de un amplio vocabulario y mientras más amplio sea éste mejor podrán comprender las complejas lecciones que le aguardan. A veces los maestros no tienen ni la paciencia ni en suficiente tiempo para explicarlo todo.

3. Ayúdeles a analizar y a sacar conclusiones valiosas. Las fábulas son lecturas inigualables para inculcar valores en los pequeños. Haga que la lectura sea una experiencia agradable y provechosa. Cada cierta porción, deténgase y pregunte a su hijo si está entendiendo lo que se ha leído. Le sorprenderá cuantas preguntas han surgido en su mente que requieren inmediata respuesta o ulterior investigación. Anímeles a recordar no sólo los buenos o malos efectos de algunas acciones o conductas de los personajes, sino también lo que contribuyó a que pensaran o actuaran así.

4. Que visualicen las historias. No hay nada mejor para fijar en la mente los detalles y obtener un placer inigualable de la lectura que visualizar el ambiente, la vestimenta o los gestos y gestos que no se muestran en las ilustraciones. Esas imágenes mentales son imborrables y valiosa para el futuro.

5. Que se identifiquen con lo que leen. Puesto que usted hizo una selelcción previa de lo que leerán sus hijos, ayúdeles a ver el beneficio que obtendrán de lo publicado. Trate de que poco a poco vayan relacionando lo que leen con sus propias experiencias. Tanto como sea posible, busque una aplicación práctica de lo leído.

6. Que lo vean a usted leer. Conforme crecen los hijos tienden a imitar a los padres en casi todo. Si usted lee, es probable que ellos también lean. Si rara vez lo ven leer, también ellos serán poco dados a la lectura. No busque excusas, pues siempre hay diez o quince minutos al día que usted puede dedicar a leer un buen periódico o una novela, o alguna otra publicación de provecho, o simplemente para obener placer. Guarde las obras que usted haya leído en la biblioteca familiar (no en cajas, ni en lugares inaccesibles) y que estén disponibles para que sus hijos las lean más adelante. Recorra con ellos librerías, bibliotecas y enséñeles a respetar los libros, en especial los ajenos.

La lectura es quizá uno de los regalos más placenteros que los hijos pueden recibir de sus padres. Los niños que leen con fuidez y claro entendimiento acorde a su edad tienen más probabilidades de alcanzar un nivel académico más alto. De hecho, no hay ningún buen profesional que no lean, sin importar la especialidad que tenga. Lo más importante es que la lectura provee una medida de placer que pocas otras actividades pueden otorgarles a sus hijos. Que sus hijos lean para conseguir diversión, pero también consejo y compañerismo. La buena selección es la clave.

Lo que los hijos necesitan de su madre

Por Joseph Mac Lean

Felices son las familias que tienen a un padre y una madre para criar y educar juntos a sus hijos, porque, después de todo, papá y mamá no son la misma cosa. Cada uno ejerce una influencia distinta, de acuerdo a su naturaleza intrínseca, a su preparación y sus propios sentimientos hacia sus hijos. Cuando uno de ellos falta, o no cumple sus responsabilidades de modo apropiado o completo, los efectos no dejan de notarse en los hijos, sea en el vecindario, la escuela o en cualquier otro lugar o situación.
Por eso, es bueno preguntarse: ¿Qué papel desempeña la madre en la crianza y educación de los hijos? En verdad, resulta difícil precisar en pocas palabras la importantísima función que ella cumple en el hogar. Veamos sólo algunas:
  • Ayuda a desarrollar las capacidades afectivas de sus hijos. Los hijos pasan mucho tiempo cerca de su madre y la ven interactuar con una multitud de personas, aparte del padre por supuesto. Dada la naturaleza intrínseca de las mujeres, mucho más expresivas en emociones y sentimientos, los hijos no sólo ven los hechos o los tratos de sus madres, sino su actitud hacia los demás y lo que hacen por ellos. Las bases de las buenas relaciones de los hijos con otros radican en el trato que observan de sus madres hacia otras personas. Son ellas las que enseñana a sus hijos a hacer amistades, a mantenerlas o a desecharlas si es preciso.
  • Les enseña el valor de un elogio. Quien no sabe lo que un elogio sincero obra en los seres humanos. Por supuesto, siempre hay lugar para alguna que otra crítica, pues los hijos no son perfectos, pero la madre tiene muchas oportunidades de demostrar que aprecia las cualidades o los esfuerzo de sus hijos por hacer las cosas bien, aunque a veces no lo logren. Puesto que pasa más tiempo con los hijos en su temprana edad, ella sabe percibir qué es lo que más le agrada a sus hijos, y qué le desagrada. El "elogio" puede venir no sólo con palabras de encomio y aprecio, sino con regalos apropiados a cada hijo. Si uno de ellos es inclinado a la música, obsequiarle una guitarra significa que uno confía en que él le sacará mucho provecho a un instrumento, mayor que a una pelota (si no es muy hábil en la práctica de los deportes).
  • Enseña a sus hijos con sensibilidad. Exiten muchos temas "prohibidos" (o tabúes) que a menudo los varones evitan tratar con sus hijos pequeños, en especial los referidos al sexo, las drogas, la delincuencia y el uso del alcohol. Se cree, erróneamente, que hablar de esos temas incentiva al muchacho a practicar esas cosas, o simplemente que uno las aprueba. Nada más lejos de la realidad. Las madres preocupadas en verdad por su hijos se informan primero apropiadamente y luego inquieren a sus hijos cuanto saben del tema. Luego les proporcionan, no sólo los datos o hechos faltantes, sino los peligros envueltos para ellos mismos y otras personas. Hoy los pedófilos y los traficantes de drogas (que abundan en cualquier parte del mundo) están buscando "presas" cada vez más jóvenes, por lo que los padres, en especial las madres, deben ayudar a sus hijos a estar precavidos e informar de cualquier conducta impropia de otro adulto hacia su persona. Eso sí, sin crearles paranoia o una excesiva deconfianza hacia otros.
  • Demuestra flexibiidad a medida de que los hijos crecen. Conforme crecen los hijos necesitan de mayor independencia a fin de que su autoestima crezca. Un primer paso es la partida de los hijos a la escuela. Allí ellos conocen otros valores o formas de comportamiento y desarrollan afectos y sentimientos hacia otras personas distintas de la madre o los perientes cercanos. En especial, los hijos varones necesitan "distanciarse" de su madre paulatinamente. Los niños, debido a su rol futuro en la sociedad, necesitan ejercitarse en la aventura, correr riesgos, emprender nuevos retos que les permitan demostrar su 'fuerza masculina'. Una madre que sabe estirar los límites poco a poco no debe temer perder el afecto de su hijo, sino que sucede todo lo contrario. Todavía ella sigue siendo su madre, y todavía el hijo, aun crecido depende mucho de ella, pero de modo distinto. Por otro lado, las niñas deben intentar un poco de independencia, sin comprometer su integridad. El mundo rudo y competitivo de hoy exige que las mujeres a menudo trabajen fuera del hogar y ellas requieren de las armas adecuadas para interactuar con éxito con toda clase de personas. Las madres deben brindar a sus hijas la medida adecuada para la toma de deciciones que les ayudarán en el futuro.
  • Predica con el ejemplo. La madre provee a los hijos la primera brújula moral. Ella les inculca las primeras lecciones de lo correcto y lo incorrecto, no sólo en cuestiones trascendentales u ocasionales, sino también de la vida cotidiana. Al ser ella diligente en sus labores domésticas, por ejemplo, demuestra responsabilidad, integridad y lealtad al papel que ella aceptó al formar una familia. Si, en cambio, es sucia, perezosa, descuidada o desordenada, esa será la lección que inculcará en sus hijos. La mejor enseñanza, como siempre, es la del ejemplo. Si la madre es chismosa, mentirosa o desleal, sus hijos, a menos que reciban del padre o de otra fuente una fuerza moral superior a la de su madre, imitarán eso más tarde o más temprano. Una madre jamás querrá escuchar de sus hijos esta excusa: "Pero mamá, si tú también lo haces".
  • Demuestra que disfruta de sus hijos porque los ama. No hay duda que las labores domésticas abundan y suelen dejar agotada a las mades. Ser una madre hábil, sin embargo, incluye disfrutar de la compañia de sus hijos y del trabajo inmenso que ella hace por ellos. Los hijos crecen rápidamente (más de lo que una madre desea) y pronto ya no tiene todo el tiempo a sus hijos. Por eso, mientras los tiene pase un buen rato con ellos, los más a menudo que pueda. Quizá mientras cocina, haga que por turno le ayuden, o, mientras participa con ellos en hacer sus tareas escolares, buscar alguna oportunidad de enseñarles algo o convertir ese tedioso momento en un juego o en un momento agradable. Siéntese con ellos y, mientras usted teje o zurce algo, o simplemente los observa (a modo también de descanso). Esos son recuerdos inolvidables para usted y sus hijos. Que sus hijos la recuerden, cuando se hagan mayores, más por lo divertida y afable que era ustedes con ellos, que por su rigidez y desapego.

Es cierto que ser madre es una gran responsabilidad y requiere de mucho esfuerzo y preparación, Pero tampoco es una carga difícil de llevar a cuestas. A veces se necesita, paradójicamente, que una madre sea menos responsable, y se convierta en compañera de sus hijos en sus juegos y aventuras, sin inmiscuirse demasiado tampoco. Hallar el equilibrio apropiado es difícil, pero resulta más remunerador ahora y en el futuro, que ir a los extremos.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Su mundo eran los libros


Por Joseph Mac Lean

Supe de la historia de Robert Howard Allen por medio de una revista antigua de la empresa Reader's Digest. Este joven cuando tenía 32 años de edad, se presentó en el Bethel College del condado McKenzie, en el estado de Tennessee (Estados Unidos). Nunca había asitido a la escuela, y había pasado la mayor parte de su vida en completo aislamiento, rodeado de parientes mayores, aunque su nivel cultural era superior incluso al de muchos de los profesores.

Sus padres se habían divorciado a poco de nacer él. Cuanco cumplió tres años, su madre lo dejó al cuidado de su padre, tres tías abuelas y un tío abuelo, todos conviviendo en la misma casa en un remoto bosque de Tennessee. Su tía Bevie Jones le enseñó a leer; su abuelo le enseñó a escribir; y el niño en compensación leía la versión del Rey Jacobo de las Sagradas Escrituras a su enceguecida tía Ida. Desde los siete años, Robert leyó centenares de libros, desde Donald Duck hasta Homero, pasando por James Joyce y Shakespeare. Hambriento por más, no perdía oportunidad de adquirir libros de remate, y para cuando llegó a la edad de 20 años, su colección alcanzaba la impresionante cifra de 2,000 volúmenes. "Los libros me brindaban enorme consuelo", dice él. "Ellos eran mi pasatiempo y mis compañeros de juego". Nunca montó en una bicicleta o vio una película.

Cuando rindió la prueba adecuada a los estudiantes de treinta años, él fácilmente la superó y obtuvo un diploma. En 1984, tres años después de iniciar su instrucción en Bethel, alcanzó un impresionante promedio de 3,92 sobre 4,0 posibles y se graduó suma cum lauden. Para cuando Robert cumplió 77 años, solía asistir, sin faltar, a todas las ceremonias de graduación de su escuela. Robert Howard Allen llegó a estudiar en la Universidad Vanderbilt y obtuvo una licenciatura en Inglés. Llegó, también, a ser habitual conferenciante en la Universidad Estatal Muray de Kentucky.

Creo que agregar algo a esta interesante e inspiradora historia es innecesario. Confío, que independientemente de la edad o de sus circunstancias pasadas, tome usted las riendas de su vida y alcance el nível cultural que se merece o desea. Es asunto de esfuerzo, en especial en la ardua tarea de leer.

Negocio y familia, ¿cómo alcanzar el equilibrio?

Por Joseph Mac Lean

En un mundo tan materializado y tremendamente competitivo, con una crisis financiera mundial aún al galope, los negocios corren el riesgo de absorber toda la atención de los empresarios y descuidar las relaciones personales, incluso la familia. ¿Cómo lograr el equilibrio?La clave está, antes que en una buena administración del tiempo, en una reflexión genuina de las prioridades en la vida. No es difícil dejar que el sentido común nos auxilie a encontrar y mantener lo que es importante en la vida.
En muchos países, aún muy desarrollados y prósperos económicamente, se ha entendido que las empresas que cuidan de su personal, y les permiten alcanzar un balance adecuado entre le trabajo y el resto de su vida (que incluye a su familia) llegan a sus metas ganaciales de todos modos. Además, construyen organizaciones bien adaptadas, exitosas y obtienen la lealtad de cada uno de sus trabajadores.
Lamentablemente, quizá como un rezago de la más triste historia del imperialismo hispano (llamado coloniaje), muchas empresas en el Perú demoran en aplicar horarios flexibles, horario de verano, un período vacacional apropiado, pagar sueldo justos (y a tiempo), capacitación y apoyo para un mejor desarrollo familiar. Además, aprovechando la flexibilidad en las leyes sobre estabilidad laboral, incumplen los contratos y pactos, recortan sueldos y salarios y aumentan o modifican a voluntad unilateral, los horarios ya acordados.
¿Qué debe hacer el trabajador? Quejarse ante la autoridades no sirve de gran cosa. La indiferencia y los altos índices de corrupción de muchos sectores gubernamentales (que muchas veces no depende del gobierno de turno) impiden alcanzar una solución justa y oportuna, siendo la única salida renunciar con el consiguiente trastorno en el presupuesto familiar, aunque se conserve intacta la integridad.
Por eso es necesario tener en cuenta algunos consejos:
  • Aprenda a decir NO. Haga su trabajo plenamente, a conciencia y no se deje intimidar para que asuma, sin razón ni paga alguna, cualquier trabajo adicional que lo haga ausentarse de su hogar, cuando debería estar en él.
  • Deje el trabajo en la oficina. No sólo los documentos, sino sus sentimientos y emociones respecto a él. Si habla de su trabajo, que sea breve y al punto. Ocúpese de su familia, porque su patrono por lo general no le permite usar "su tiempo" en que usted cuente acerca de su familia.
  • Desconéctese. Apague el celular, guarde la laptop, borre de su agenda todo lo referido al trabajo. Sólo usted debe participar en la "programación" de sus hijos y en la administración de su hogar, nadie de su empresa tiene esa responsabilidad.
  • Nútrase. Haga con su familia la mayor cantidad de actividades: vaya de compras, limpie la casa, cuide de su jardín, lean o vean una película juntos, coman en paz y tranquilidad, mantenga largas conversaciones con cada uno de ellos. Todo lo demás puede esperar.
  • Relájese. Puesto que sus horas libres, no lo son tanto después de todo, no olvide buscar un tiempo para usted: lea una novela, tómese una copa de vino (sólo una), dése un baño de tina, escuche la música de su preferencia, visite algún lugar de interés de su localidad, etc.
  • Busque ayuda. Comprométase con anticipación, con alguien aparte de su familia, para que le ayude a "desenchufarse" del trabajo o el negocio. Si es preciso hable con un profesional especializado en terapias, o relaciones humanas.

De hecho, no hay mejor empresa que sacar adelante con éxito una buena familia. Por supuesto, se necesita dinero, pero, como usted bien sabe, las cosas que realmente valen la pena no se obtiene con dinero. Así que guarde el equilibrio entre su familia y el negocio o su trabajo, porque bien vale la pena intentarlo.