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martes, 22 de febrero de 2011

El síndrome del Gladiador

El preparador le ofreció un bebedizo agridulce. Tomó unos sorbos. Apenas podría tragar. La ansiedad le estrechaba la garganta, le sobresaltaba el corazón, le atenazaba las manos. Aun así se incorporó, caminó inseguro hacia la rampa de salida, se ajustó las protecciones de brazos, piernas, pecho, manos… el casco, la visera… sopesó el tacto de la'Espada' y salió decidido, en apariencia inmutable, hacia la victoria o el fin.
No era la primera vez que sucedía, de hecho ya conocía los laureles del triunfo y las hieles del fracaso, pero esta vez sabía que había llegado su hora, aunque nadie lo creyera. Se llamaba Miguel, un coloso procedente del norte de Hispania al que todos apodaban Miguelón, y esa fue su última salida, su luz se agotó camino a los Picos de Europa, apagada entre las garras del patrón y la mirada atónita de la multitud. Ahora disfruta de una saludable libertad.A José Tomás la sangre de los toros le sabe igual que la suya. Ya no sabe distinguirlas. En la última ocasión se entretuvo a mirarla y esa fue su perdición. Mirar la sangre fijamente no es bueno. Pero cuando bajas a la arena no hay forma de olvidarla. Sangre en el ruedo, en los tendidos, en los rostros, en la mirada del toro y en la capa. Sangre en la garganta, en los pañuelos, en los claveles clavados en la espalda del toro. Sangre en la lengua, en las orejas, en la vuelta al ruedo. Y ahora ya es sangre sola su vida. Sangre mezclada con anticoagulantes. Y ahora piensa si no hubiera sido mejor mirar al cielo antes del último lance.
Su vida se debate ahora entre el pánico y el arte, entre la muerte y la puerta grande, pero él sabe que solo el pueblo que le admira podrá concederle la libertad gloriosa y saludableEl último se llama Alberto, alias 'Espartaco de Pinto', el último gladiador del sillín y las dos ruedas. La serpiente multicolor le envenenó la sangre y él la derramó por los montes de Europa. Le hemos visto sudar, llorar, ahogarse, arriesgar la vida. Le hemos admirado, elogiado, juzgado y… una sola vez indultado, después de su última batalla. Pero ya nunca será el mismo. Quizá se haya ganado la calma saludable, pero muchas noches de insomnio quizá hubiera preferido la gloria de una gesta inhumana.También las hay que se llaman Marta, y Edurne, y Conchita, y… también padecen este síndrome. Las vemos sudar, llorar, triunfar, caer, agotarse, levantarse… Contemplamos sus sufrimientos como si fueran nuestros, sus triunfos como si fueran nuestros. Intuimos su dolor, su latido, su agonía y su felicidad como si fueran nuestros. Eso podemos hacerlo gracias a la empatía, y a que tenemos neuronas espejo, y dopamina, y endorfinas… y así nos hacemos adictos a su esfuerzo y su triunfo sin movernos del sillón. Ellos son los modernos gladiadores, enfermos de un síndrome causado por el deporte-espectáculo-negocio, y nosotros el pueblo insano, que los contempla y sigue, los elogia o vitupera, los admira o los ignora. Sus síntomas son el éxito y el fracaso, el abrazo y el olvido, la angustia y la felicidad, la gloria y el ostracismo, la aparición y la extinción, la riqueza y la pobreza. Y nosotros pagamos por verlos sufrir, y triunfar, y caer, y levantarse, y vivir, y morir…
Pero casi nunca, casi nadie, les pregunta qué sienten por padecerlo, qué angustias estrechan sus insomnios, que melancolías oscurecen sus ocasos, qué fines les esperan después de tantas metas conseguidas, qué muerte les aguarda después de tanto riesgo de vida, qué vida les queda para ellos después de darnos tanta a los demás. Pero, ¿qué ocurre cuando su cuerpo se agota, cuando su estrella se apaga, cuando la prensa los ignora? Para eso ya no tenemos neuronas, ni dopamina, ni empatía. Entonces los juzgamos, los condenamos, los perdonamos o los ignoramos. ¿Qué pasa entonces por su mente, por su corazón, por sus insomnios? Ese es el Síndrome del Gladiador. Ellos lo padecen por nosotros. Permitámosles al menos unos sorbos del agridulce bebedizo.

Museo de cálculos renales


En el laboratorio dirigido por Félix Grases se puede encontrar un auténtico museo de cálculos renales. Hasta 7.000 piezas de distintas características y composiciones que han permitido a este experto, y a su equipo de trabajo, adentrarse en el mundo de la litiasis renal con el objetivo de prevenir uno de los mayores dolores que puede soportar el ser humano, el que producen los cólicos nefríticos.
Grases lleva más de 20 años centrado en ésos y otros problemas de calcificación desde el Instituto Universitario de Investigación en Ciencias de la Salud (IUNICS) de la Universidad de Islas Baleares (UIB). Gracias a ello, este experto está considerado como una de las principales figuras en el campo de la investigación de la litiasis renal (cálculos que se originan en el riñón).
Uno de sus principales 'logros' fue crear, en la década de los 90, una clasificación de los distintos tipos de cálculos en función de su origen y que, actualmente, se emplea a nivel internacional. "Antes existía una que era muy complicada. Con la nuestra identificamos las causas y los mecanismos de desarrollo y los organizamos dentro de 10 tipos y 20 subtipos", declara a ELMUNDO.es este científico catalán, afincado en Mallorca.
Prevenir la formación de cálculos
Otro de los objetivos principales de los investigadores pasa por dar con las claves para prevenir la formación de cálculos o, en caso de haber aparecido ya en alguna ocasión, intentar que no se produzcan recaídas. "Un 60% de los casos se repiten cada tres o cinco años", aclara Grases.
Dentro de esa tarea preventiva, es esencial estudiar la composición de los cálculos -en su estructura están descritas sus causas- pero también realizar un adecuado diagnóstico. "Hay que estudiar la orina de los pacientes, el plasma sanguíneo y llevar a cabo una encuesta para conocer sus hábitos de vida", explica el catedrático de la UIB.
En este sentido, para combatir la formación de cálculos, y la consecuente aparición de un cólico nefrítico para expulsarlos, es básico llevar una alimentación lo más adecuada posible. Ni demasiado proteíca ni demasiado vegetariana, sin mucha sal, azúcar o vitaminas C o D, y en la que, cada día, se beban entre dos y dos litros y medio de agua.
Por el contrario, destaca el buen papel que desempeña el fitato, que se encuentra en las legumbres, los frutos secos y los productos integrales. "Ingerir más o menos un gramo diario hace que los valores plasmáticos y unrinarios sean los máximos", declara Grases.
Gracias a lo abultado del conocimiento sobre el tema, este grupo de investigación ha logrado aplicar los resultados de sus trabajos para lanzar varias patentes. "Uno de nuestros objetivos era ir generando productos que aporten aquellos nutrientes que consideramos fundamentales para atacar o prevenir la litiasis".
De esta forma, ha surgido un paté vegetal a base de tofú, que reduce el riesgo de litiasis; unas galletas ricas en polifenoles con efecto cardiosaludable y antioxidante (este último, eficaz contra el cálculo renal de tipo papilar); y un medidor del PH en la orina que es portátil, de uso doméstico y detecta los niveles de ácido úrico o fosfatos.
Fuente: Diario El Mundo, España

lunes, 21 de febrero de 2011

Para los jóvenes la religión cuenta

La religión sigue siendo un factor sustancial para la felicidad de los jóvenes de Estados Unidos pues ocupa el quinto lugar en el ránking de importancia para este segmento de la población, según una encuesta que hoy recogen varios medios estadounidenses.


EFE El estudio, elaborado por la firma Knowledge Networks para la cadena de televisión musical MTV, mide el grado de felicidad de los jóvenes entre 13 y 24 años y los factores, tanto materiales como espirituales, que influyen en su estado de ánimo. Según la encuesta, realizada a partir de 1.280 entrevistas, la familia es, con el 20 por ciento, lo más importante para ellos, seguida de los amigos (15 por ciento), la pareja (11 por ciento), y los hijos (6 por ciento). Inmediatamente después figura la relación de los jóvenes con Dios (5 por ciento). Así, la vida religiosa o espiritual hace “muy feliz” al 28 por ciento de los encuestados, “algo feliz” al 23 por ciento, y “ni feliz ni infeliz” al 26 por ciento. En el lado opuesto se encuentra el 4 por ciento que afirma que este factor le produce “algo de infelicidad” y el 2 por ciento que señala que le hace “muy infeliz”. Por su parte, el 11 por ciento de los jóvenes indica que la religión o la espiritualidad es la “única cosa más importante en su vida” y el 33 por ciento señala que es una parte “muy significativa”. Frente a este balance, el 20 por ciento reconoce que es un “factor pequeño” para su felicidad y el 14 por ciento afirma que no es “nada notable” en su vida. En concordancia con el valor que conceden los jóvenes estadounidenses a la religión, prácticamente todos los encuestados van regularmente a misa. De hecho, el 11 por ciento visita la iglesia más de una vez a la semana, y el 25 por ciento al menos un día. El 7 por ciento va una ó dos veces al mes a los servicios religiosos y el 16 por ciento solamente “unos cuantos días” al año.

(Fuente: Diario El Mundo de españa, 21/02/2011)

Diálogo entre religiones

En carta enviada a líderes religiosos de todo el mundo, sabios musulmanes afirman que el futuro del mundo depende de la paz entre musulmanes y cristianos.

En dicha carta sostienen que “Juntos, musulmanes y cristianos representamos más de la mitad de la población mundial. Sin paz y sin justicia entre esas dos grandes comunidades religiosas no puede haber paz significativa en el mundo”. La carta también señala que la base de la comprensión puede encontrarse en un mandamiento que comparten las dos religiones: “Ama a un solo Dios y ama al prójimo”.
(Fuente: Diario El Mundo de España, 21/02/2011)

Religión y vida

Asistir a servicios religiosos cada semana le podría añadir unos tres años de vida, según un estudio médico realizado en Estados Unidos.
Para su investigación sobre expectativas de vida se tomaron en cuenta factores como ejercicios físicos, medicamentos contra el colesterol y asistencia a servicios religiosos. Los resultados señalan que los tres factores son beneficiosos y, según indican, el elemento religioso le puede añadir de dos a tres años de vida. Las conclusiones fueron publicadas en el último número de la revista Journal of the American Board of Family Medicine. «Hay algo respecto a ser parte integrante de una comunidad como los grupos religiosos que tiene un efecto positivo en la salud», refirió Daniel Hall, el director de la investigación.
(Fuente: Diario El Mundo de España, 21/02/2011)

domingo, 23 de enero de 2011

Etimologías interesantes (enero 2011)

bodega: Esta es una de las palabras más antiguas de nuestro idioma; Corominas la encontró a partir de 1095, o sea, un siglo después de la época en que se sitúa convencionalmente el ‘nacimiento’ del castellano como lengua autónoma. Proviene del latín apotheca, que significaba bodega o despensa, y ésta, a su vez, del griego apotheké, depósito o almacén de provisiones. Apotheké derivaba de la forma verbal apotíthem ‘yo deposito’. Curiosamente, mientras el idioma castellano tomó de apotheké el nombre de los lugares donde se almacena o se vende el vino, en el alemán moderno Apotheca significa farmacia. Pero apotheké permaneció en el español en la palabra "botica" (vea a continuación).
botica: Actualmente la palabra botica, casi totalmente sustituida por ‘farmacia’, se utiliza menos que a comienzos del siglo XX, aunque todavía en muchos lugares siguen denominándose así aquellas farmacias antiguas en las que, además de medicamentos industrializados, venden productos fabricados por el propio boticario. Como el alemán Apotheke ‘farmacia’ y como el francés boutique ‘tienda pequeña’, botica proviene del griego bizantino apotheké ‘almacén o depósito de mercaderías’. La primera referencia española de botica aparece en Calila y Dimna, en 1251, aunque en esa época el vocablo se refería a una tienda, como el catalán botiga. De botica procede también botiquín, que designa una caja de medicamentos, y en portugués botequim, que alude a un bar popular. Otra palabra estrechamente emparentada con botica es "bodega" (vea arriba), que proviene no del griego apotheké, sino del vocablo latino derivado de éste, apotheca, y que entró al castellano como abdega y al portugués como adega. En documentos de Navarra del año 1063, el bodeguero era llamado uotecarius.
esguince: Se trata de un término del vocabulario médico, incorporado al lenguaje popular debido, posiblemente, a los esguinces sufridos por los deportistas, que desde el siglo pasado convocan muchedumbres a colmar los estadios. Esguince es una torcedura o una distensión violenta de una articulación, que no llega a ser luxación (dislocación de un hueso) ni tampoco rotura de ningún tejido. Este vocablo proviene del latín vulgar exquintiare ‘partir en cinco pedazos’, compuesto por la partícula ex y por quintus ‘quinto’, usado con el sentido de ‘rasgar’ o ‘desgarrar’, aun cuando no fuera en cinco pedazos y que, quizás, haya llegado al castellano desde el catalán esquinç. El médico y diccionarista Fernando A. Navarro en su obra Parentescos insólitos del lenguaje, enumera una serie de palabras que, como esguince, provienen del número cinco o, más bien, del latín quintus: quiniela, quincena, tos quintosa y quintillizos, entre otras.
lazareto: En el siglo XV, las autoridades de Venecia ordenaron la construcción de un hospital para aislar a las víctimas de una epidemia mortal que asolaba esa región. El edificio se terminó en 1423 en la isla de Santa María de Nazaret, situada enfrente de la ciudad. Debido a su ubicación geográfica, se le dio primero el nombre de nazareto, por contaminación con el latín medieval lazarus ‘leproso’, ‘mendigo enfermo’, tomado del nombre griego Lázaros y éste, del hebreo Eleaazar. El cronista español Francisco de Miranda se refiere así al Lazareto en su obra Viaje por Italia (1783): Toda la noche corrimos con viento fresco del N. Ne. de modo que á las 7 de la mañana que me levanté de dormir estavamos ia sobre Venecia, y á las ocho entramos por el Lido dando fondo inmediato al Lazareto (la distancia es de 90 millas) el capitan fue a tierra para manifestár sus papeles, y luego bolvio á bordo, donde fletamos una pequeña barca entre todos los pasageros y juntos con nuestros equipages seguimos á la Ciudad [...].
olimpíada: Los Juegos Olímpicos de la Antigüedad se inauguraron oficialmente en el solsticio de verano de 776 antes de nuestra era, pero ya se realizaban muchos años antes. Según una antigua leyenda helénica, los Juegos habían sido creados por Hércules después de limpiar los establos del rey Augías, a quien mató luego porque éste no había quedado satisfecho con el trabajo. Algunos indicios históricos señalan que los Juegos habían empezado unos quince siglos antes de Cristo y que debieron suspenderse en varias oportunidades por diferentes motivos. Se celebraban cada cuatro años en Olimpia, donde estaba el principal santuario de Zeus, con la participación de atletas de toda Grecia. Inicialmente, se trataba de una competición de atletismo y lucha que duraba un solo día, pero en 472 a. de C. y en 350 a. de C. se crearon nuevas reglas, que dieron a los Juegos la forma con que pasaron a la historia. Los Juegos Olímpicos alcanzaron su apogeo hacia el siglo V antes de nuestra era, llamado el ‘siglo de oro’ de Atenas, pero siguieron desarrollándose durante varias centurias hasta que en 394 de nuestra era, el emperador de Constantinopla Teodosio el Grande los suspendió por considerarlos una celebración pagana. Los Juegos Olímpicos de la era moderna se iniciaron en 1896, merced a una iniciativa llevada adelante por el barón de Coubertin, a cuyo impulso se había creado dos años antes el Comité Olímpico Internacional. Para los griegos, que a partir de 776 a. de C. se acostumbraron a medir el tiempo por los Juegos Olímpicos, la palabra olimpíada (o también olimpiada), que tomó su nombre del monte Olimpo, designaba el período de cuatro años transcurridos entre dos ediciones de los Juegos, pero en la actualidad olimpíada y Juegos Olímpicos se suelen usar como sinónimos.
payaso: Uno de los personajes tradicionales de la commedia italiana era una especie de bufón, vestido con ropas estrafalarias confeccionadas con la misma tela burda que se usaba para recubrir los colchones de paja. Por esa razón, se le llamó pagliaccio, palabra formada a partir del italiano paglia ‘paja’, derivado del latín paleæ, palearum. En francés, en la segunda mitad del siglo XVIII, se llamaba a este personaje paillasse, una antigua palabra que desde hacía cinco siglos, significaba ‘bolsa de paja’. En castellano, la palabra payaso aparece registrada en 1884, en un poema de Manuel Breton de los Herreros: Otro con importunas contorsionesCual payaso en grotesca pantomimaPiensa mover del pueblo las pasiones. Pero ya figuraba en el Diccionario de la Academia en su edición de 1817, como “el que en los volatines y fiestas semejantes hace el papel de gracioso, con ademanes, trages y gestos ridículos”.
taxímetro: En los últimos años del siglo XIX aparecieron en Francia los primeros taxímetros, así llamados porque quienes los usaban pagaban una ‘tasa o tarifa’, en francés taxe ‘tasa’, voz que se unió a mètre, del griego métron ‘medida’. El etimólogo francés Albert Dauzat verificó el uso de estaba palabra, primero como taxemètre y más tarde como taximètre, en 1906, pero estudiosos de lengua inglesa admiten que la palabra taximeter fue tomada del francés y usada ya en 1898. En español, primero se llamó taxímetro al aparato medidor, pero más tarde se extendió también al vehículo de alquiler equipado con taxímetro y, finalmente, la palabra se abrevió a taxi, más usada en la actualidad. La voz francesa taxe proviene del verbo latino taxare ‘evaluar’, ‘estimar’ y éste, a su vez, del griego tachýs ‘tasa’. En cierta época, los penalistas romanos usaban taxare con el sentido de ‘evaluar la pena que corresponde a un delito’.
zalamero: La palabra árabe salam significa ‘paz’ y se usa con preferencia en saludos afectados y exagerados, como sugiere la palabra española zalama, que se emplea, precisamente, para referirse a ese tipo de saludos. El individuo que es dado a zalamas, o sea, a ofrecer saludos cargados de adulonería, es llamado zalamero. Salam, que está también en el nombre del Islam, se usa en el saludo árabe salam alayk, a partir del cual se formó en el portugués de Brasil el vocablo salamaleque, con el mismo significado que zalama o zalamería. Podemos ver un ejemplo del uso de zalamero en La historia de las cuevas de Salamanca (1733), de Francisco Botello de Moraes:
Fue lucido y agradable el agasajo: y mostró Morgana más que ordinario amor a Brujilo, porque el pícaro era hermoso y zalamero. Y aun Brujilo se enamoró de ella con tal pasión que estuvo resuelto a dejarlo todo por quedar en su compañía.
Estos textos ha sido extraídos de los libros de Ricardo Soca La fascinante historia de las palabras y Nuevas fascinantes historias de las palabras.

sábado, 22 de enero de 2011

¿Pueden aprender de la naturaleza para evitar otra crisis?

Para evitar otra crisis financiera, es necesario estudiar cómo funcionan los sistemas naturales y aprender de sus mecanismos, dice un estudio.
¿Pueden aprender algo los reguladores financieros de los complejos sistemas que existen en la naturaleza? Una investigación publicada en la revista Natureafirma que los ecosistemas naturales tienen mucho que ofrecer a los analistas financieros y que estas lecciones son -en extremo- valiosas.
El estudio fue realizado por Andrew Haldane, director de estabilidad financiera del Banco de Inglaterra, junto al ecologista de la Universidad de Oxford, Robert May. Y Haldane opina que si se observan las dinámicas en la naturaleza, como las que se dan en la transmisión de enfermedades infecciosas o en un incendio forestal, se pueden establecer comparaciones que ayuden a perfeccionar los modelos económicos que se utilizan para explicar, por ejemplo, el efecto contagioso del colapso del banco de inversión estadounidense Lehman Brothers. "En octubre de 2008, los sistemas financieros y la economía mundial cayeron por un precipicio", le dijo Haldane a la BBC. "Los modelos económicos convencionales no sirven para explicar esto. Pero estos precipicios y puntos de no retorno son algo común en los sistemas naturales", añadió el investigador.

Dos lecciones
Dos son las principales lecciones que el mundo financiero debe aprender de la naturaleza, dice el estudio. En primer lugar, está la necesidad de promover la diversidad en el sistema financiero: así como la pérdida de biodiversidad biológica limita la cantidad de servicios ambientales que ofrece un ecosistema y pone en peligro la existencia del hábitat en su totalidad, la falta de variedad en el ámbito financiero aumenta el riesgo sistémico. "La homogeneidad genera fragilidad", dicen los autores. "A la hora de reconstruir y mantener el sistema financiero, la comunidad reguladora debería darle una prominencia mucho mayor al objetivo de incentivar la diversidad sistémica".

La segunda enseñanza que se desprende de la madre naturaleza es que el sistema financiero se vuelve más resistente si adopta un formato más "modular", para evitar que la falla de un componente ponga en riesgo al resto.

Acercamiento analítico
¿Y qué hacer cuándo todo empieza a desmoronarse? ¿Cómo evitar que el problema se expanda por todo de todo el sistema financiero? Ésta es otra de las preguntas que se plantean los investigadores. Basándose en los conocimientos de la epidemiología, Haldane y May señalan que hace falta enfocarse en acciones preventivas dirigidas a los agentes "superdiseminadores", que por su comportamiento pueden "infectar" a otros bancos.

La tendencia que se ha observado en años recientes es que los bancos más grandes tienen reservas de capital pequeñas, lo cual hace que el sistema financiero sea más vulnerable. "Pero cuando piensas en la propagación del riesgo, sería recomendable sugerirle a los bancos relativamente grandes que cuenten con reservas más grandes, porque ellos son más importantes en el contexto del sistema", dice May. Y, si ellos caen, caen todos los demás.

El estudio de Haldane y May -dos investigadores que provienen de dos ámbitos tan diferentes como la economía y la biología- forma parte de un nuevo campo de investigación que lleva el nombre de Ecología Financiera.
Esta nueva área de investigación se ha ganado espacio dentro del mundo académico desde el inicio de la última crisis económica, en agosto de 2007.
BBC Mundo.com