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sábado, 9 de julio de 2011

HOLODOMOR: Hambruna en Ucrania

Holodomor (en ucraniano: Голодомор, 'matar de hambre'), también llamado Genocidio Ucraniano u Holocausto Ucraniano, es el nombre atribuido a la hambruna provocada que asoló el territorio de la República Socialista Soviética de Ucrania, durante los años de 1932-1933, en la cual perecieron millones de personas.

Teniendo como referencia la definición jurídica de genocidio y numerosas evidencias, se verificaría la naturaleza genocida del Holodomor al haber fuertes indicios de haber sido una hambruna artificial creada por el régimen soviético, comandado por José Stalin. Si bien otras hambrunas también fueron provocadas en otras regiones de la URSS, el término Holodomor es aplicado específicamente a los sucesos ocurridos en Ucrania.

Hacia marzo de 2008, el parlamento de Ucrania y diecinueve gobiernos de otros países han reconocido las acciones del gobierno soviético como un acto de genocidio. La declaración conjunta de las Naciones Unidas de 2003 ha definido la hambruna como el resultado de políticas y acciones "crueles" del régimen totalitario que causaron la muerte de millones de personas de etnias como la ucraniana, rusa, kazaja y otras. El 23 de octubre de 2008, el Parlamento Europeo adoptó una resolución en la que se reconocía el Holodomor como un crimen contra la humanidad. Además de la condena de estos países, el Parlamento Europeo, la Asamblea General de las Naciones Unidas, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa en su Resolución 1481, la Organización para la Seguridad y la Cooperación Europeas y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura han expresado su repulsa por los hechos, aunque sin utilizar la expresión "genocidio" en sus declaraciones. El Parlamento Europeo revocó su denominación de "Genocidio" en el 2010, a pedido del propio gobierno ucraniano, que remarcó que fue una tragedia de todos los pueblos soviéticos y no una política deliberada de exterminio de ucranianos.

Con el fin de aplastar toda resistencia contra el régimen y ampliar el control sobre los campesinos, las autoridades soviéticas tomaron decisiones y medidas para generar una hambruna generalizada y artificial. Un estudio de 30 resoluciones del Comité Central Ejecutivo del Partido Comunista Bolchevique, y del Comité del Consejo Soviético de la República Socialista Soviética de Ucrania así como de la URSS, publicadas entre 1929 y 1933, describen y analizan las condiciones para el total aniquilamiento físico de la población rural de Ucrania, ya que, según antecedentes, existía suficiente comida en Ucrania para alimentar dos veces a su población.

Stalin ordenó sistemáticamente aumentos en las cuotas de producción de comida, lo que se llevó a cabo hasta el agotamiento de los suministros en los graneros ucranianos. La cosecha de trigo de 1933 se vendió en el mercado mundial a precios por debajo del mercado para agotarla. Las severas confiscaciones de grano hicieron que las autoridades locales se viesen obligadas a imprimir unos pósters con la leyenda: "Comer niños muertos es salvajismo". Se calcula que la cosecha de 1933 podría haber alimentado durante dos años a la población de Ucrania, tradicionalmente llamada "el granero de Europa".

Siendo crítica la situación, el Partido Comunista de Ucrania solicitó a Stalin la reducción de las cuotas de comida, nuevamente se envió al Ejército Rojo para reprender al PC ucraniano. La policía secreta siguió siempre aterrorizando a la población realizando inspecciones aleatorias y apropiándose de toda la comida encontrada, considerada propiedad del Estado. El castigo por robar variaba, desde la muerte al envío mínimo de 10 años a un Gulag. Rápidamente se gestó una hambruna masiva y duradera. Durante los peores momentos se calcula que morían unas 25.000 personas cada día en Ucrania.

Desde los países de Europa occidental y los Estados Unidos los emigrantes ucranianos respondieron enviando cargamentos de comida. La ayuda fue requisada por las autoridades soviéticas. Los gobiernos y la prensa occidental ignoraron durante mucho tiempo los informes sobre las hambrunas que periódicamente se escapaban al control soviético.

Muchos sectores de comunistas defensores de Stalin señalan que el "Holomodor" como concepto de exterminio perpetrado por Stalin es una creación ficticia de los servicios de inteligencia nazis, comprado como información por el magnate William Randolph Hearst y difundida por Occidente como una verdad, tal y como recoge el libro de Douglas Tootle, "Fraud Famine and Fascism the Ukrainian Genocide Myth" (1987). Se señala a los kulaks (campesinos ricos ucranianos) como responsables de las hambrunas, al quemar cosechas y realizar sabotajes.